sábado, 26 de septiembre de 2026

contrato social?

Hoy, escuchando un vídeo de Fonseca, a quien le debo mucho de mis pocos conocimientos sobre política, geopolítica, entender como debería moverse el mundo y más aún, cómo se esconden los intereses oscuros, egoístas y personalistas detrás de movimientos aparentemente altruistas o nacionalistas, apareció un término que tenía rato que no escuchaba: contrato social. 

La última vez que lo escuché, fue en la secundaría, año 99 y 2000. Nunca entendí que era, con todo y que el examen lo pasé con la máxima nota. Hoy que lo vuelvo a escuchar, lo veo con claridad: "elijanme y de manera tácita les cumplo". Citó el ejemplo de China que se entiende fácilmente, también varios países en occidente, tras la guerra. No es promesa de campaña, no es algo de cada vez en las elecciones, es algo más profundo, algo más implícito: "cedan algo o aguanten este chaparrón, en pos de algo mejor". Llegué a vivir algo parecido a un contrato social? Creo que si. Siendo venezolano, debí haberlo vivido. 27 años de un mismo gobierno, al menos en sus primeros 10 años, debieron ser lo más parecido a ese contrato social: "cedanme todo el poder, que yo le encargo de su bienestar". 

Según Fonseca, sin caer en autoritarismo, algo similar fue el motor de la sociedad: la promesa de un futuro mejor, pero tangible, desde la fuera hasta relativamente recién. Hoy día, alguien rompió ese contrato, porque definitivamente ese "futuro mejor" no se ve, los gobiernos de turno (que se han asociado, han acordado convivir, han fallado) y en consecuencia, el ciudadano común se radicaliza, de un lado o de otro; de un mesias o de un partido. 

En qué creo? Creo en el natural egoísmo humano, siento que será el mismo resultado sea lo que sea que se elija. Una vez más la paradoja de la moneda. Mientras haya gente que se beneficia de la guerra, estas no se acabarán; mientras el miedo venda, el terror nunca acabará; mientras haya poder para repartir, la avaricia nunca acabará. Yo solo quiero vivir montado en un bicicleta alrededor del mundo en una bicicleta el resto de mi vida. 

jueves, 24 de septiembre de 2026

Prólogos a los personajes del Titanic

 En una conversación que tuve con el amor de mi vida, surgió el tema de los personajes del Titanic. Empezamos a discutir sobre el destino conocido de los personajes y, de repente nos dimos cuentas de que habían varias lagunas: El amor de mi vida logró recordar lo que le pasó a su prometido, yo me pregunté como logró sobrevivir Rose desde el hundimiento hasta que se volvió actriz, así como lo que fue la vida de su madre y también de la Señora que apoyó a Jack durante la aventura en el barco inhundible. 

Ella prefirió un final más feliz para todos, aunque significara cambiar la información arrojada por Rose al contar su historia: 

- Su prometido, aunque sufre ocasionalmente de ataques de celos, se casó formó una familia y sobrevivió a la gran depresión, logrando conservar su fortuna, muriendo ya de anciano.

- Jack termina sobreviviendo, y fue al lugar que tenía en mente, tuvo una vida tranquila, vivió también hasta la vejez, pero nunca volvió a ver a Rose.

- ¿Y Rose? en su versión, era exactamente igual a lo relatado en la película, con la única diferencia que sabía que Jack seguía vivo, pero nunca supo más de él, ni tampoco lo fue a buscar.

Mi deformismo profesional no me permitió quedarse con la historia de esa manera. Me pregunté por la señora que apoyó a Jack, que pasó con la madre de Rose y lo más importante: como una chica que no tenía ni 20 años, que nunca ha hecho nada en su vida, que ha vivido una vida aristocrática, pudo sobrevivir sin un céntimo, tras bajarse del barco en el cual fue rescatado. Cortesía de la IA, me di cuenta incluso de algo mucho más espeluznante:

El 18 de abril de 1912 , El Carpathia, el barco en cual fueron rescatados los náufragos, atraca en el puerto de Nueva York.  Está claro que el gobierno de Nueva York, el federal y otras organizaciones de seguro habrán prestado su apoyo, más cuando la mayoría de ellos eran migrantes, mujeres y niños, en donde Rose, ahora con el apellido de Jack en su honor, abordo del Carpathia pero sin registro oficial en la lista de abordaje (algo lógico pues sólo se anotarían a los de primera clase, a lo sumo segunda clase) sería beneficiada con dichos apoyos mientras durasen.

¿Y luego? está claro que quiso honrar la memoria de Jack. Recordando que ella sabía leer y escribir, pudo haber sobrevivido siendo institutriz, o con su presencia pudo haber trabajando en algún almacén u oficina como recepcionista, hasta que, de alguna manera, haya logrado ser modelo y posteriormente actriz, con el cual logra conocer a su esposo con el cual pasaría el resto de su vida.

¿Qué será de su prometido? el perdió buena parte de su fortuna en el naufragio (recordando que el llevaba su caja fuerte a donde él fuera) pero está claro que debe poseer aún varios bienes inmuebles, considerando que su fortuna fue heredada y según me indica la IA, su fortuna familiar proviene del acero, el cual fue una industria clave para cualquier país desarrollado. Yo quiero pensar que igual se casó. Pero su ambición ya de por si natural y que sumado a la ira de nunca haber poseido a Rose, le habrá empujado a realizar acciones financieras excesivamente osadas y que, con la depresión, pasó de ser un millonario a un endeudado de la noche a la mañana, un golpe tan fuerte que la salida que consiguió, lo encontró en una gaveta en forma de un revolver. Revisando las fechas, desde su llegado a Nueva York hasta su triste final pasaron 17 años, tiempo suficiente para haberse casado, y haber dejado descendencia. 

Qué será de la señora que ayudó a Jack? Ella es Margaret "Molly" Brown. Resulta que es un personaje real, que existió. Ya estando en el Carpathia ya estaba recaudando fondos entre los sobrevivientes de primera clase para repartirlo entre los más vulnerables; apenas pudo organizó una fundación para ayudar a los sobrevivientes del naufragio. Alguien que definitivamente el poder no la corrompió, sino que demostró que el dinero, solo refleja quien eres de verdad. 

Finalmente la mamá de Rose. Sin hija no hay matrimonio y sin esa unión no habría recursos para pagar las deudas heredadas ni tampoco vivir una vida aristócratica. Quiero pensar que mantuvo cerca a Molly, sabiendo que ella es la única que la entendería. Molly, con su gran corazón, le mostraría una vida más allá de la aristócracia: la miseria humana pero también la humildad; la crueldad de quienes se creen estar por encima de los otros, pero también la bondad de quienes tienen corazón pars acoger a otros. Finalmente, en memoria de su hija quien cree falleció y con ayuda de Molly, termina de alguna manera de librarse de sus deudas (tal vez declarandose en bancarrota), y pasando el resto de su vida, trabajando para la fundación de Molly, cerca de los más pobres y necesitados. Hasta que, un día, ve a su hija en una pantalla de cine, con lágrimas en sus ojos, al saber que su hija sigue viva.

Para los que aún tienen la posibilidad de abrazar a sus hijos, háganlo cada vez que quieran, no importa si por alguna travesura, o por alguna falta, sin importar lo fuerte que sea, se los prohíban a sí mismo. Un abrazo expresa lo mucho que les quieren y pueden perfectamente después del abrazo, seguir o reanudar con el castigo. No esperen a que se hunda el Titanic para no poder abrazarles 

 

martes, 22 de septiembre de 2026

Hormigas europeas y una solución de mamá.


​Sentado en una banca, con libreta en mano, agradezco tener la mente vacía, que es sinónimo de estar en paz, pero sin nada que se me ocurra para escribir. ​De repente me vino a la mente algo que ocurrió hace un par de días. Unas papitas fritas que se llenaron de hormigas. Estas, al ser europeas no saben nadar. Mas adelante les contaré por qué lo menciono. Un pequeño truco que me enseñó mamá: aislarlos con una pequeña piscina: un plato hondo, con agua, una isla y encima lo que quieres proteger o lo que necesitas pulgar de las hormigas. 

Funcionó a la perfección. Al poco tiempo estas o se lanzaron al agua o se quedaron petrificadas. ​De repente me acordé de haber leído que las hormigas no logran percibir la tri-dimensión, sólo ven en 2D. Nuevamente, cortesía de la IA, entendí que ellas siempre "mapean": las hormigas caseras son prácticamente ciegas y confían en sus rastros de feromonas que a la final es un mapa; uno que transforma el espacio, mejor dicho, interpreta el espacio en función de superficies y por lo tanto es interpretado como tal. Tiene lógica: el rastro químico siempre viaja en superficie. Por eso, al aislarlos con agua, no tienen un rastro que seguir, y solo les queda el agua.

​Mencioné a las hormigas europeas. Resulta que en Venezuela, vi un extraño caso en donde la fórmula de mama no funciona: las hormigas cuando se lanzan al agua, lo hacen en manada, formando balsas. Empleando esta técnica, invaden lo inexpugnable. Eso es... evolución.  


Todo lo anterior fue un manuscrito que escribí el domingo al salir a caminar y llegar a un pequeño parque. Si bien, ayer le pedí a gemini transcribirlo, mi horrible caligrafía hace que su nivel de "interpretación" coloque palabras que, extrañamente me sorprende lo bien que pueden cuadrar, sólo que no transmite lo que quiero expresar.

Con el tema de la interpretación espacial como una superficie transformada, me pregunto si nuestra concepción del espacio también funcionará de manera análoga: que tal si existen algo más allá de las tres dimensiones que logramos percibir y, así como las hormigas, estamos limitados a interpretarlo según nuestros sentidos? Si es así, bendita ignorancia.


viernes, 18 de septiembre de 2026

petropocalipsis, iapocalipsis, deudapocalipsis. En fin, muchas elipsis.

Tengo rato que no hago manuscritos. Luego los retomaré. La caligrafía la tengo que mejorar y aunque sin remuneración monetaria, toca sacar algunas actividades para un bien común que, casualmente toca transcribir manuscritos, realizar resúmenes y armar informes. Nada que una IA decente como gemini no pueda hacer.  Y la verdad es que me sorprende lo precisa que puede llegar a ser. Y pensar que una herramienta tan potente al alcance de todos, sea globalmente tan mal aprovechada.

Mientras hago cosas (que no me gustan, más cuando no es basura que yo genero pero igual toca hacerlo, así que hacerlo con ganas y algo de audio) he visto que el tema actual es la iapocalipsis, el fin del mundo cortesía de la IA. ya suena a skynet, a matrix, a la última película de misión imposible. ¿Será posible? lo más probable que sí. Ya hay drones manejados enteramente con IAs, ya saben hackear y traspasar barreras de seguridad, ya saben cómo matar humanos. Sólo hace falta una instrucción, (errónea, intencional o quizás mal entendida por la IA) y nos vamos. ¿Qué pienso yo? nada que unas BPEs a nivel global no resuelvan. En las pelis nos devolvían a la edad de piedra. La verdad es que tampoco para tanto yo diría que volveríamos a la era industrial, a lo sumo la edad de hierro. 

¿El petróleo? Extraño que poco o nada se hable de él, quizás sea porque no es tan viral, es más de políticos y de economistas. Pero por ella suscitan guerras, por ella hay deuda. En estos días vi un video sobre este término. Siendo de padres chinos, para mi el término deuda es un sacrilegio, sin embargo aparentemente, es un impulsor de la economía, siempre y cuando se mantenga controlado, a un valor del 2% de inflación. Un número que se irá acumulando y ya veremos cuando revienta, porque creo que se da por sentado que va al infinito y nunca va a reventar. La deuda es gastar a futuro, la inflación es tomar prestado del futuro.  Entonces ¿Qué pasará cuando nos quedemos sin futuro? ¿nos declaramos en quiebra?

Ayer caminando, vi a unos testigos de jehová. Uno de sus revistas decía "¿es posible la paz?". Mi respuesta en automático, absolutamente interiorizado fue: "la paz no es redituable, la guerra sí. Genera vistas, trending topic, da un enemigo que odiar, ofrece deuda y por sobre todas las cosas, vende armas. Las personas que desean paz, poco o nada podrán hacer. Los que pueden hacer algo, lo que menos quieren es paz, porque la guerra les favorece". Definitivamente es un muy mal concepto que tengo del mundo, pero también estoy seguro que es bastante preciso. Aún así pongo mi granito de arena. tengo que llevar un par de zapatos al contenedor de reciclaje. Lo querían botar porque estaban viejos. Me hubieran quedado, los emplearía sin pensarlo dos veces.

Perdón por tener tantas elipsis de por medio. Un gran amigo, mi gran maestro y mentor sobre bicicletas, finalmente dejó México y regresó a su país natal, Venezuela. La alegría que me dio el verlo en su casa, a través de una videollamada, no tiene precio. Volverá a vivir su vida de nómada sobre ruedas. El año que viene le espera muchas aventuras. Me dio mucha nostalgia, pues me hubiera encantado poder acompañarle, no de manera continua, pero al menos en tramos. Como me hubiera gustado contártelo, mi paradoja anónima, pero sé que andas en tus propios problemas, que espero tengas al menos a alguien con quien desahogarte.

En los apocalipsis, generalmente salta nuestro instinto de conservación más primitivo. Pero los grupos que logran sobrevivir, a menudo hacen caso omiso a esa instinto y con sus actos altruistas, logran que otros vivan un día más. Un día a la vez, vivamos un día a la vez.

martes, 8 de septiembre de 2026

Burbujas a mi alrededor

 Burbujas y más burbujas... yo no uso bañera

Me encanta mi vida. Veo sin preocupación como mi cuerpo en un baño de burbujas (eso es algo muy metafórico, pues la última vez que me metí a una bañera fue en el año 2003, hace 23 años) como cada una de estas se van reventando, uno apenas consciente de ellos, mientras disfruta de tener el cuerpo sumergido.

Parece mentira que como humanidad, teniendo la economía como una ciencia, atraviesa una y otra y otra vez burbujas económicas. Supe de la crisis del 2008, en parte porque ya estaba lo suficientemente adulto para enterarme y entender las noticias y que, por otro lado, la cobertura mediática que se le dio fue considerable. De repente, cuando empiezo simplemente a escarbar por encima, hemos tenido burbujas desde hace tiempo y prácticamente todo el tiempo: La gran depresión, las punto-com, la inmobiliaria, la de los NFT, la de la minería digital, la de los carros de lujo y ahora las de la IA. Cada una prometía ser el futuro, cada uno se volvió una burbuja y la última promesa de que no volvería a pasar.

Como un ser humano común y corriente, que siempre dependió de un sueldo para vivir, sin lujos pero con suficiente felicidad, esas burbujas siempre me parecieron ajenas: vivía en un país donde la palabra crisis era lo normal, donde el caos es la regla, en donde eso que llaman burbuja es algo tan lejano y tan insípido que no se llega a sentir. Aún así, estoy consciente que cada estallido al afectar la economía mundial, también termina afectando a cada uno de nosotros, solo que con una forma tan diluida que quizás se confunda con el día a día: no es lo mismo el 10% de 100 que el 10% de mil millones. Y para quien tiene 0, pues que importa el 10, el 50 o el 100%, daría exactamente igual.

Burbujas explicado con burros.

Hace mucho tiempo atrás, entendí que, las burbujas son básicamente especulación: ganan unos pocos que logran aprovechar la oportunidad, pierden todos cuando esta revienta. El concepto lo entendí con una parábola, que no redactaré aquí, pues para eso está el link.

Esta fábula es muy buena para entender el concepto, saber que los que realmente se benefician son muy pocos, que habrán algunos actores que no sufrirán las consecuencias pero que, en línea general, los pobres mortales lo padecerán. Sin embargo, cada caso tiene sus particularidades y por otra parte, normalmente la burbuja no revienta porque el comprador de burros "desaparece", sino cuando, como una bola de nieve, las personas se da cuenta de que es más sencillo, incluso más armonioso declararse en quiebra, dejar que ejecuten la hipoteca, lanzarse de un edificio, que seguir pagando sus deudas. Así pasó con la crisis inmobiliaria del 2008, algo parecido viví de cerca durante el éxodo venezolano y así, una y otra ve, caemos en el mismo hueco.

Quiero dejar claro que no es una carta de odio a los ricos, que pudiera parecer. Tampoco es repudio al sistema, aunque está claro que deja mucho que desear. Pretender que un mesías o una ideología pueda traernos una vida justa, sin preocupaciones, con las necesidades satisfechas es irreal, por algo excesivamente simple: el ser humano es avaro, a la vez que es influenciable por naturaleza: somos capaces de dejar escapar el 80% de algo sólo por alcanzar el 20% restante. Siendo yo un pequeñísimo eslabón de una maquinaria global, que consume, que representa una estadística pero que es insignificante, prefiero conseguir la felicidad con un michi-sandwich, disfrutar de una caminata bajos los cálidos rayos del sol, acompañado por bellos recuerdos, por una salud que pretendo disfrutar hasta donde Dios me lo permita, y la promesa de un nuevo amanecer.

Por cierto, para los que se preocupan por un apocalipsis tipo Terminator o Matrix debido a la IA, tranquilos, como dice mi piojito "no pasa nada".


viernes, 4 de septiembre de 2026

Prefieres la crueldad de la evolución o el milagro de la creación?

Tengo aún en borrador la entrada de anarquismo romántico. Prometo algún momento dedicarle su debido tiempo y publicarlo. Si bien es copia del manuscrito, quiero incorporar imágenes, revisar conceptos, y plasmar algunas cosas más personales, más íntimas. 

Mientras tanto, vamos con este tema: evolución. En mi entrada "somos mera estadística" ya había planteado como funciona. Es sólo estadística y suerte. Sin embargo, no hace mucho vi un par de videos que hicieron escalar ese concepto unos peldaños adicionales, cuando la traumatóloga  geek, menciona una palabra clave: presión. Los que sobreviven, transmiten sus genes. los que no lo logran, pues obviamente se truncan. Una definición pulcra, precisa, fría. quirúrgica. Y pensar que entré a ver ese video porque el título decía: "intolerancia a la lactosa" o algo parecido, cosa que lo padecía cuando paso tiempo sin beber leche, pero que en unos días de exposición, se me quita. Ella me dio la respuesta a mi síntoma, pero también me lanzó esa pedrada de verdad.

En otro video, un poco más animado, mencionaba el por qué después de viejos es que nos salen los "achaques", dolores, cegueras, osteoporosis, inflamaciones.... La respuesta también fue presión, aunque nunca lo mencionan: las adaptaciones necesarias para la reproducción (y en consecuencia transmitir) suceden cuando jóvenes. Y como en la era prehistórica (incluso hasta la moderna, antes de la revolución de la medicina y la tecnología) la expectativa de vida era demasiado corta, la evolución no se preocupó porque nunca tuvo la presión de mutar y corregir.

Bajo la expectativa anterior, tengo ahora muchas dudas: en las novelas chinas, la gente en longeva (no todos, pero era algo normal) en la biblia, se menciona a muchos personajes longevos, en otro video que vi mencionan que las personas del Cáucaso también tenían una gran longevidad, entonces: ¿Sólo estoy viendo excepciones? ¿Hay algún error en mi interpretación?  

Si en algo tan insignificante como la tolerancia a la lactosa, se explica con la evolución, así como nuestro tipo de sangre ¿tenemos que ver esa improbabilidad como el propio milagro de la creación?. Como le dije a mi sugar mami (tranquilos, se lo digo con cariño a una persona que en verdad me trata como si fuera su hijo, así que le devuelvo ese cariño en forma de dulzura) si eres creacionista, hay que agradecer ese milagro; pero si eres evolucionista, igual debes agradecer la suerte que tiene de sólo existir. Agradezcamos el que existamos, que podamos respirar, extrañar a nuestros seres queridos, amarlos, quererlos. ¿Es cruel la evolución? pues tengo una mejor respuesta: ¿importa?

domingo, 30 de agosto de 2026

Anarquismo romántico

En mi cabeza siempre existió un cortocircuito: como pasamos del romanticismo al romance como lo conocemos en la cultura actual. En historia del arte que vi en la secundaria en el año 99, era un tema  que se pasaba a punta de memorizar, así que sinceramente no tengo la más mínima idea de lo que se trata.

Cortesía de la IA, según me dice, esta corriente artística (nos referimos al romanticismo), surge como una contraposición al renacimiento,  a la ilustración, en contra de la objetividad y de su crudeza. En consecuencia, dejamos de lado percepción externa, y nos ponemos a la introspección, al sentimiento, a las emociones. Para mayor información, consulte con wikipedia Yo personalmente lo leí, y preferí no seguir leyendo. Es un movimiento cultural y ya.


Y de repente surge el romance, historias donde los protagonistas contra viento y marea, al final logran terminar juntos. En donde el término romantizar significa "idealizar". Le busqué un antónimo y encontré que era "desmitificar" o también "des-romantizar".

Toda mi vida he sido más bien pragmático. No niego el no haberme ilusionado con un romance en donde diga "para siempre". Entre el estilo hippie y despreocupado que heredé de mi papá, el sentido utilitarista que me enseñó mi mamá y también la experiencia de la vida,  siempre vi los detalles románticos como una pérdida de recursos.

Hoy por hoy, quiero aprender a serlo, tengo con quien serlo. Aún así, muchas cosas se ponen en contra. En todo caso, voy a intentar aprender de alguien, limar un poco mi sentido áspero relacionado, hacer saber que puedo ser romántico. Y no me refiero a experto en arte romántico.

jueves, 20 de agosto de 2026

Una mirada, tres muertos


Mamá solía escuchar radionovelas (en chino cantonés obviamente) y yo la acompañaba. Habían historias de todo tipo, pero guardo con ternura una historia sobre poliamor. Luego la busco en versión español, la recapitulo con otros ojos y se lo estaré mostrando. Por cierto, editando esta entrada se trata de El ciervo y el caldero, un chico sin habilidades marciales (poco común en las historias chinas de este tipo) casado con siete (07) esposas, con habilidades, temperamentos, estatus distintos, pero que de, alguna manera, logran tener una convivencia amena. Como les dije, es una historia para contar en otra oportunidad.

La historia que nos atañe, la estoy escuchando apenas (cuando estaba redactando el manuscrito. Me encanta que google lens me ahorra la transcripción). Trata sobre Jerjes, sí el de la película 300, pues se supone es algo que ocurrió. Ahora, lo que estoy escuchando, dudo que esté documentado y si lo está, la cantidad de detalles pone a dudar de su veracidad.
Lo cierto, es que refleja dos de mis más grandes miedos inculcados por mi cultura a través de mi mamá: la lujuria (hay un juego con la letra china de esta palabra, pues en efecto, en su parte superior hay un sable, indicando que la lujuria lleva un sable en la cabeza, como sinónimo de que es muy peligroso) y el poder (este último referido a lo político, a la manipulación, a las relaciones diplomáticas).

Encontrándome en la parte que me hizo llorar el relato, levanto la pluma (este bolígrafo es muy suave) y escribo todo esto. La reina, esposa de Jerjes, sentenciaba a muerte: su sobrina (y nuera, sí nuera, esposa de su hijo), su cuñada y su propio esposo, el rey. ¿La razón? Jerjes le regaló a su sobrina (con quien ya saben, hay lujuria, hubo la que tenía que haber y una joven de 16 años no sabe de consecuencias), pide lo único que no debe, una túnica hecha a mano por la propia reina para el rey. No contento con ello, lo exhibe. 

A esta nueva amante, sobrina del rey, la mirada de la reina sentencia a muerte a su madre muere, a su padre, y al propio rey. De la sobrina amante no se sabe nada (tampoco es necesario saberlo). La tragedia de esta historia reside en la fragilidad de las lealtades y las duras lecciones de la historia antigua. Al reflexionar sobre estos relatos, se percibe cómo las ambiciones y los conflictos personales pueden desmantelar legados enteros, dejando atrás solo el eco de lo que alguna vez fue un imperio.

Aclarando que la reina no es que gobernaba sobre el rey. A través de intrigas, miedos, conspiraciones, desata las muertes que su mirada sentenció. En lo personal, no quiero vivir en un mundo en donde deba cuidar lo que diga y lo que haga. Así pues, adoro mi vida, con sus felicidades y carencias, con sus deseos, agradecimientos, sueños y promesas. Dejaré que la vida de lujos, excesos y poder la viva quien quiera.

El tiempo: basado en eventos, no en unidad

Uno de los parámetros más misteriosos de la física es el tiempo. Una magnitud escalar que solo avanza, nunca retrocede. La relatividad general y especial, solo consiguen acelerarlo o ralentizarlo, quizás postergarlo, pero no pueden ponerlo marcha atrás.

Para los pobres mortales como yo, el tiempo lo mide un calendario o un reloj, según la unidad que se requiera: un aniversario, una salida de rutina, dormir, la consulta con un médico. Últimamente la escala que estoy usando es la de años, porque los eventos importantes, dignos de ser recordados, se distancian cada vez más. Eso me pone a pensar en una forma distinta de ver el tiempo. Si recordamos eventos, ¿por qué no usarlo como medida?

Estoy siendo filosófico. Está claro que es inviable, pero si nos fijamos bien ¿no nos ayudaría a apreciar la vida de otra manera? Quiero recordar una vida con muchos eventos, prefiero una vida como una sucesión de cosas que ocurren y no granos de arena que caen sentenciando un minuto, como dice la canción de Arjona, cadáveres del tiempo que no vuelven jamás.



Tal vez, escribir estas entradas de alguna manera me permiten tener una perspectiva de esos eventos. Está claro que no es que diga: "querido diario, hoy mi corazón se sumió en un profundo pesar porque la vida fue injusta conmigo" (Dios!!! eso fue bien emo, yo soy más de: "podríamos hacer esto todo el día, vamos") pero viendo las fechas de publicación y sintiendo las emociones al momento de volverlos a leer, los recuerdos me vuelven. En los instantes que escribo esto, (aunque ya estaba escrito desde el sábado pasado pero que, hoy finalmente paso a digital y termino de concluir) una pregunta hecha por alguien, pregunta que aún no tiene forma, ya me está rondando la cabeza. 

lunes, 17 de agosto de 2026

El sesgo de "Ya lo sabía".

A mí me encanta tener la razón. Ver venir una situación y estar preparado para afrontarlo. Yo soy muy a menudo reactivo (como antónimo de proactivo, no me refiero a que reacciono mal, más bien pareciera que las cosas no me afectan), necesito que la situación me dé un empujón inicial para activarme y a partir de allí, planifico como un buen jugador de ajedrez (dije "como" porque lo que sé solo sirve para impresionar a principiantes).

Conozco a mucha gente que usa la expresión "ya lo sabía" para manifestar una sensación de que lo que pensaban negativamente se volvió realidad, pero sin haber hecho nada al respecto y victimizándose por la decisión que dejaron que otro tomara, por la acción que omitieron. ¿Y yo? Yo prefiero decir "odio tener razón", con la pequeña diferencia de que soy responsable de mis decisiones y ya algo habré hecho para mitigar.

¿Y tú? ¿Ya lo sabías? ¿Odias tener razón? ¿Haces berrinches por sentirte impotente y apabullado por la situación? O como ya lo sabías, hiciste algo al respecto, no permitiste que decidieran por ti o aceptaste el resultado sin victimizarte? 

Recuerdo mi viajes al Vigía. Fue una de mis mejores planificaciones, pues consideré todos los posibles eventos que podían ocurrir y que ocurrieron. En el viaje de regreso, que consistía montar en  un bus lleno de gente dos bicicletas, unas de mis opciones fue: "montenlas en el techo". Mi compañero exclamó: "lo sabía" pero ¿Qué sabía? yo mantuve mi postura hasta lograr lo que ya sabía que iba a pasar. Era cuestión de negociar y tenía que crear la condición para hacerlo. Resumidas cuentas: nos montamos en el bus y llegamos bien a nuestras casas.

En estos momentos de mi vida, estoy conviviendo con una "ya lo sabia-ista", no para de decir: "lo sabía". Aún así, nada hace al respecto, sólo quejarse y echarle la culpa a los demás. No quiero cerrar esta entrada con una queja. Quiero más bien cerrarlo con una reflexión: Olvidemos el "ya lo sabía". Hagamos cuenta que sabemos, ¿Qué haremos al respecto?

domingo, 9 de agosto de 2026

Lujos reales en una casa: lo que se vive pero no se ve

 El diseño arquitectónico nunca fue mi fuerte. En mi profesión, de esa parte se ocupa alguien más, por el cual yo debo, a menudo negociar con ellos por alturas de cielorasso, espacios en salas de máquinas y otros elementos. Aún así, he aprendido bastante de ellos: algunos me han enseñado lo que se debe y otros me han mostrado lo que no hay que hacer.

Estoy ahorita en una pequeña tesis, una pequeña ayuda para un amigo que, con mucho esfuerzo, finalmente ve que su casa se va a materializar y lógicamente aproveché para estirar un poco las piernas, meterme un poco más en la parte de arquitectura, y ver qué tanto se le puede ofrecer.

En ese sentido, me topé con un video bastante curioso y que le da el nombre a esta entrada. En ella, la autora nos cuenta que hemos interiorizado que el lujo es marca, es amplitud, es paisaje, en fin, lo que uno imagina en una mansión. Sin embargo, su criterio, es paradójicamente familiar: es obvio que en general una mansión tendrá los mismos elementos que se mencionan a continuación, pero la cuestión es que, aprendamos a apreciar (si lo llegamos a tener) de esos lujos que más de uno echa de menos cuando no se tiene.

  1. El Silencio: tanto a nivel de aislamiento acústico, como el área en que se vive, incluyendo la correcta instalación de componentes mecánicos en casa o la ausencia de vecinos molestos, este lujo es definitivamente uno de los que uno echa de menos sobre todo en las horas de sueño.
  2. La temperatura: Así como el anterior, el contar con la adecuada de manera natural tampoco tiene precio. Poder tener este elemento en parámetros adecuados es un lujo preciado, sobre todo cuando o no posees sistema de climatización (llámese aire acondicionado o calefacción) o cuando sufres de un racionamiento eléctrico. En las casas que he estado, le doy gracias a Dios que, dentro de lo que cabe, siempre hay un espacio en donde se puede estar grato (con un poco de concentración) y sin climatización. 
  3. La Orientación: en este apartado se refiere a la iluminación natural que, inherentemente podría también referirse a la ventilación natural (aunque esto lo trata por aparte). Está claro que, poder disfrutar de la iluminación natural es algo que no todos comparten (a mi me encanta mas no al resto de mi familia), y que también impacta directamente sobre la climatización.
  4. Ventilación cruzada: Otro de los los lujos que echo de menos. Aunque, dependiendo del sitio, pues puede ser una bendición o todo lo contrario, esto último desde mi experiencia.
  5. Instalaciones: ella aquí agrupa, lo relacionado a enchufes (que horrible es no tenerlos ni a la mano ni la cantidad suficiente), el agua (yo que vengo de Maracaibo, sé lo que significa y otros asociados, pero estos son los más evidentes. Podríamos sumarle internet e incluso climatización.
  6. Elevadores o ascensores: sobre todo si vives en un decimo tercer piso, cada piso con más de 15 familias y un sólo ascensor que sube de a tres personas a la vez.
  7. Conectividad: se refiere a la accesibilidad al transporte, así como la cercanía (o más bien facilidad para llegarles) a puntos clave como el trabajo, sitios de ocio y de compras. La mamá de mi hijo tiene un trabajo a una hora, con un transporte que toma desde la casa y le llega a la puerta del trabajo. Yo de eso padecí toda mi vida.  Salir a las 6pm del trabajo y llegar a las 8pm a la casa, dice mucho.
  8. Vecinos: como diría Arjona, no es bueno quien te ayuda, sino el que no te molesta. agradezco no haber tenido malos vecinos o por lo menos tener suficiente indiferencia a muchas situaciones para no considerar sus actos como afecciones.
Si se ponen a ver todos estos lujos lo consiguen en una casa lujosa, debidamente diseñada y con todas las facilidades disponibles (y teniendo vehículo propio o incluso chofer), pues no vale la pena hablar de conectividad. Pero para los pobres mortales, definitivamente todos los puntos mencionados son, en efecto, lujos.

sábado, 8 de agosto de 2026

Cuando nos convertimos en lo que juramos destruir

¿ Se acuerdan que les comenté que me está gustando escribir en el cuaderno? Esto es una de esas entradas. 

Caminando en la calle, empecé a cuestionarme: estoy criticando a la gente que critica a otros y, en ese proceso, me estoy convirtiendo en uno de ellos. Recuerdo a Arthas Therenas, del juego Warcraft III, que su misión y propósito de salvar a su gente, a su pueblo, se convirtió en una misión de venganza, cazando al señor del terror que lo provocó, convirtiéndose en el mismo agente que causará la muerte de su gente y la destrucción de su pueblo. El juego presenta este hecho como si la causante de esto fuera la espada maldita, pero en realidad fue corrompido mucho antes, la espada era solo la consecuencia de ello.

Ya les mencioné en la entrada anterior la serie que estoy viendo. En uno de los capítulos, un integrante de la resistencia, alguien que juró salvar a la humanidad, hizo lo mismo que las máquinas: asesinar a otra persona.

Entonces, ¿Todos en el fondo somos lo mismo? ¿Será que no contamos con la valentía de admitirlo?, admitir que todos somos hipócritas. Recuerdo en una misa, en donde el cura dijo: "nos juzgarán con la misma vara". Y mi conclusión y reflexión fue "ah! si no juzgo no me juzgan, así que yo feliz!" pero creo que, como seres humanos, indudablemente tenderemos a criticar, a juzgar. Dicho lo anterior, no participen en "escuchamos pero no juzgamos", no saldrán ilesos de ese juego.

Entiendo que en la serie, y a menudo la vida misma nos enseña que el fin justifica los medios. Yo soy partidario de ello. Aún así, me carcome la idea de que si, en el medio nos perdemos a nosotros mismos, ¿valdría la pena el fín?

En este instante, mi princesa guerrera me está intentando enseñar esa lección. (esto no lo tengo escrito sobre el papel). Espero que la lección salga bien.

viernes, 7 de agosto de 2026

Cara o Sello? o quizás de Canto.

 El amor de mi vida se quedó con la frase, que la moneda caiga de canto. Nunca supo la historia del cual deriva. En estos días le intenté hacer un resumen en palabras y salió todo un testamento. No es para menos, una historia contada en cinco (05) juegos, con viajes en el tiempo, debate sobre el libre albedrío, paradojas temporales, dioses, vampiros y demonios es demasiado para contar y no aburrirse en el intento.



Ahora bien, yo soy partidario de, para las cosas que no me afectan, uso una moneda (o el típico Dedin Marín) para decidir. A menudo, muchas cosas de la vida son binarias: es o no es, izquierdo o derecho, me quedó o me voy. Un profesor de la universidad que nos daba procesos usaba siempre esa "forma binaria" de expresarse. Sin embargo, otro profesor que dios las dos materias que precedían a aquella, nos invitaba siempre a buscar una tercera opción cuando se nos presenten sólo dos opciones. Según él, normalmente esa tercera opción es la que realmente nos resuelve. También nos advirtió de tampoco ceñirnos a ella si no funciona. Siempre mencionaba que está la manera ideal de tocarse la oreja, la manera sencilla de hacerlo y la manera estúpida de hacerlo. 

Y he aquí el clavo: esa tercera opción. A menudo la vida te presenta la ilusión de que estás eligiendo, te deja escoger cara o cruz. Lamentablemente, sin importar o que elijas, tendrás el mismo resultado. Obviamente no al inmediato, que de lo contrario te darías cuenta, sino un poco alejado, lo suficiente para que no te des cuenta. Me acuerdo de una manipulación psicológica en donde permites escoger, a sabiendas que sin importar su elección tú siempre ganas. 

Eso pasaba en el juego: en la historia del juego, si el jugador mata al vampiro, no habrá luego quien combata al verdadero enemigo que destruirá al mundo, pero si no lo hace, este terminará destruyendo el mundo por su propia mano. Sin importar lo que escoja, el resultado es el mismo.  Estoy viendo la serie Sarah Connor Chronicles y vi exactamente el mismo dilema: sin importar cual máquina ganara la partida de ajedrez, la que gane se convertiría en skynet. 



Que se hace en esos, casos? el juego, reflexivo y filosófico, propone que la moneda caiga de canto, crear tantas paradojas temporales que ya no haya destino. En la serie que estoy viendo, solo veían lo binario del asunto.

En las películas de Matrix, también pasa algo parecido. El elegido realmente no tiene elección, sólo le dan la sensación de elegir, para poder perpetuar el ciclo, hasta que el oráculo crea las condiciones para que la moneda caiga de canto. Quienes han visto las tres películas, deberían de entenderlo, los que no, recuerden cuando el oráculo dijo "estoy aquí para desbalancear la ecuación".



Y para quienes leen esta entrada, incluyendo mi yo del futuro: ¿Has conseguido la tercera opción? ¿has creado las opciones para que la moneda caiga de canto? ¿Has desbalanceado la ecuación? 

Empecemo de cortito

 Desde que tengo un cuaderno donde anotar las cosas, he prescindido un poco del celular y aún más de la laptop. Tengo anotado un montón de cosas que perfectamente se pueden traducir en entradas pero que ahora, que tengo más tiempo, paradójicamente me rinde menos. Creo saber la razón y es que buena parte del tiempo se lo estoy dedicando a alguien muy importante. 

Aún así, esta luna de miel ya debe irse regulando, pues dentro de poco la rutina habitual viene de nuevo, espero con ansias pode ocuparme con algo que sea monetariamente productivo y que, cuando llegue, debo estar presto y listo para ello.

Vamos a ver si puedo empezar a generar varias entradas y que vayan publicando paulatinamente.


martes, 14 de julio de 2026

Desde Portal hasta backrooms: Nauseas, IAs, Monje e Ethan Hunt.

 Aja!!! no pueden negar que con un título así, da pie a una gran historia. Quién sabe, capaz algún día use exactamente el mismo título para inventar una historia, cosa que hace rato que no hago.

Hoy inicié prácticamente el día viendo la película "backrooms", el cual fue todo un fenómeno tanto en internet como mito urbano, la historia construida alrededor del concepto de liminalidad, y cómo la película integra, desde la perspectiva de una persona, precisamente la historia construida. 

Mientras veía la película, me invadió una sensación de náusea. Bastante leve como para representar un problema, pero suficientemente evidente como para poder ignorarlo. Mientras veía la película, estaba consultando a Copilot cual sería la forma de salir de allí, considerando que dicho "espacio" se considera un horror cósmico. Como siempre, Copilot se "atascó" sugiriendo una y otra y otra vez que debo dejar de ser "yo", que debía anular la percepción. Le pregunté si se refería a que si debía suicidarme o perder la conciencia, cosa que, como buena inteligencia me remitió ayuda inmediata a una asociación. Cosas de IAs. finalmente le consulté si, para salir de la backroom, era más factible ser monje budista que un James Bond o un Ethan Hunt. Y de manera muy enfática me indicó que ese era precisamente la forma de salir, pues mientras el monje se "desconecta" y por lo tanto "sale" de la espiral "yo creo lo que me aprisiona", los héroes de acción, aplicarían lógica pura, acción dura, lo que crearía la paradoja de "a más quiero salir, más preso estaré". Parece mentira, pero mi anormal tranquilidad ante las cosas que ocurren, describe precisamente esa extraña paradoja. 

Esa sensación de nausea, la recuerdo también haberla sufrida en un juego denominado "Portal". Creanme que ese juego es increiblemente adictivo y sumamente atractivo, una vez entiendes la mecánica. De hecho, lo repetí varias veces. Sin embargo, eventualmente, empecé a sentir náuseas al momento de jugarlo. Según la IA, es posible que la ambientación, ya conocida la mecánica del juego, me estuviera afectando finalmente. 

Volviendo a la película, está claro que siendo un monje budista no se sale de él. Al terminar de ver la película, se nos indica que hay más de un portal para entrar y salir, denominados "noclip". También vi en un video, un poco la historia alrededor de ella. Según la descripción, es una mezcla entre electromagnetismo, perturbación de conciencia y anulación de campos. Dicho lo anterior, el espacio de los backrooms, aunque no racional, sigue respetando reglas y por tanto, se puede salir de ella, con suficiente habilidad, pero por sobre todo, fuerza mental.

Está claro que la mejor manera de salir de ellas es, en un principio, no entrar en ella. Sin embargo, mi espíritu aventurero me invade. Si llego a conseguir una de esas entradas, Tomando las previsiones necesarias, las herramientas adecuadas, provisiones y armamento necesario (tranqui, nada de armas de fuego, pero al menos cuchillos, lanzas, cuerdas y líquido inflamable en aerosol) y lo más importante, registro fotográfico, grabaciones de audio y video, me adentraría sin dudarlo. Falta saber quien me acompañaría, pues al igual que en la historia y siguiendo las reglas de seguridad industrial: nunca sólo, cómo mínimo dos, idealmente tres personas.

Tenía tiempo que no escribía. Mi intención era hacerlo en silencio, pero definitivamente con gente en casa, eso se torna imposible. Hace pocos días, estuve escuchando un video en donde últimamente como seres humanos integrados a la era digital, nos da pavor quedarnos en silencio, para evitar nuestra propia voz interna. La verdad, es que me ha ocurrido últimamente, los audífonos se han vuelto casi una extensión de mi cuerpo. Y los dejo más bien estando fuera de casa. Uhm... Epifanía. Tengo más paz fuera de casa que dentro de ella. ¿Será el propio ruido de la casa? ¿Algo que no quiera admitir? o ¿De un muy buen tiempo para acá, incluso antes de reunirme, ya era así? claro, estando sólo, los audífonos no eran necesarios, un poco más de volumen en el celular era más que suficiente.

Siempre dije que escribir es terapéutico. Lo sigo sosteniendo porque siempre hace efecto. Los hechos son inamovibles, pero la realidad como percepción subjetiva si se puede alterar. Cuando los ojos ven las letras, el oido escucha la pronunciación silenciosa de las palabras leídas, crean enlaces, crean reflexión, quitan el "ruido" de fondo, ruido con el que la mayoría de la gente se inunda para no darse cuenta que se sienten solas, tristes e infelices.

¿Y yo?  ¿Cómo me siento? qué buena pregunta. Me acordé de una historia que contó María Rojas en donde una persona encarcelada encontró paz estando en la cárcel. Está claro que era una europea, porque en Latinoamérica la vida en una cárcel no es algo color de rosas. Claro el concepto se entiende, pues finalmente hay tiempo para reflexionar, hay una sobriedad forzada, se obliga a reflexionar. ¿Y qué hay de esa reflexión de mi parte? que en este instante tengo muy pocos anclas, muy poco capital emocional, como diría Claudia Nicolasa. Por ahora, sólo tengo a mi princesa guerrera, que a todas estas, estoy muy limitado para protegerla y cuidarla. Tengo también a mi piojito, pero tampoco es suficiente. Sin la bici, que cambió de dueño a finales de junio (otro ancla que no tengo), la verdad es que debo empezar a buscar y visualizar qué hacer.

Y sí, definitivamente visitar un backrooms sería un muy buen ancla motivacional: mapear un lugar sin física racional, luchar contra monstruos, diseccionarlos, crear rutas, documentar descubrimientos.... uhm.... Estoy usando mucho el "uhm". ¿Será que inicio un juego que no haya jugado? ¿Quizás haga algo completamente fuera de mis habilidades? o ¿dejo que mi mente empiece a divagar en forma de una historia? Definitivamente no será de horror cósmico. 

viernes, 26 de junio de 2026

Titanic: Rose a través de mis años

 Quiero empezar esta entrada realizando los aclaratorias pertinentes. En primer lugar, El hundimiento del Titanic, aunque fue un hecho real, la película incorpora un romance como eje central que es ficticio. En ese sentido, ponernos super analíticos sobre una fantasía, sería un poco tercos. Por otro lado, dándole sentido al título, mi propia visión sobre ella ha cambiado a través de los años, así que está claro que cada quien podrá tener una visión subjetiva de la misma y no por ello esté mal.

Vi la película siendo adolescente. Era mi fantasía poder vivir un romance así de intenso, aunque me costara la vida. En su momento para mi Rose sólo era quien cuenta la historia, no la vi como quien la vivió (que objetivamente hablando, la vivió y es por eso que lo cuenta) pues yo quería ser Jack. Es broma, obvio que no quería ser Jack. Está claro que quería un romance así, pero para ese entonces, yo estaba más sumergido en dragon ball, pokemon y samurai X.

Con el paso del tiempo, muchos repetían que en la bendita tabla cabían los dos, que Rose era una egoísta, que con un poco de esfuerzo y voluntad ambos cabían. Aunque no lo puedo asegurar, es plausible pensar que ya más de uno replicó la situación exitosamente. Pero de seguro, no lo hicieron en las aguas heladas del Atlántico, en plena noche, con una hipotermia que te quitaba el aliento, te cortaba como mil cuchillos y en un ambiente de desespero.

Luego vino sobre lo irresponsable, lo irrespetuosa que fue con su futuro marido, que su romance fue un acto de irrespeto contra la persona que le hubiera dedicado su vida, que la hubiera salvado.

Más adelante, fue él cómo es posible que prefirió recordar a Jack por el resto de su vida aunque fue una sola noche de pasión, mientras vivió una vida entera al lado del abuelo de su nieta y que nunca le confesó dicho romance. Cuando venimos a ver, el público en general casi que la posiciona en un lugar de odio, casi al nivel de Jenny de Forrest Gump. 

No hace mucho, vi un análisis a nivel psicológico de ese romance fugaz e intenso. Si bien la conclusión era que esa intensidad estaba más que justificada, porque uno representaba la validación del otro. A eso, súmale un final en donde no pudieron vivir la "dilusión" de la ilusión, y tienes una historia de amor que trasciende el tiempo. Entendí que un amor imposible se vuelve inmortal, se vuelve leyenda.

Poco antes, vi nuevamente otra película de romance, con mucho menos presupuesto, más predecible, con final feliz (en el sentido literario, no sean mal pensados), en donde los protagonistas lo arriesgan todo, incluso sus propias relaciones estables, de años, por un presentimiento, por una persona que conocieron por unas horas hace siete años. Cuando estaba en la secundaria, viví mis primeras mariposas, sentí ese revolotear en las tripas, aunque nunca le confesé mi amor. Cuando nos volvimos a ver en la universidad, aunque me dio alegría volver a verla, era sólo una conocida más, alguien a quien saludo si me la topo y nada más. Ni siquiera intercambiamos teléfonos. Como es posible que alguien se arriesgue así? pues Copilot me dio una vuelta de tuerca: ellos buscaron algo que no tenían en sus relaciones estables. No eran plenos en esa relación, sólo estaban por estar y el "salir a buscar" esa predestinación, era más una excusa que un eje central para una trama. Eso me dejó pensando.

Ahora, trasladado a Rose, no puedo evitar pensar las fotos que las acompañan, lo mucho que ama a su nieta. ¿Nunca olvidó a Jack? Claro que no, él le enseñó la vida que ella quería vivir, él le enseñó a vivir plenamente, a no conformarse con menos, pero también a ser agradecida por cada día que se vive. Prefiero pensar que, cuando conoció a quien sería su esposo, a quien acompañó toda su vida, lo amó con toda intensidad, le entregó su corazón, y se reunieran los tres, terminaría eligiéndolo. ¿Pero y Jack? es alguien a quien nunca olvidará, que nunca dejará de amar, pero no por ello no pueda amar a otra persona, no por ello le es infiel. Jack fue amor idílico, un amor que le enseñó a a amar, eso es imposible de olvidar. Quisiera ver cómo fue su vida al lado de su esposo, mientras ella montaba a caballo, mientras estaba en la montaña rusa, mientras voló en avioneta.

miércoles, 24 de junio de 2026

Fuera de foco

 Hasta esta mañana, tenía claro el contenido de esta entrada. Estaba escuchando un podcast de Claudia, que con ella he aprendido mucho, también un poco sobre mi dispersión. Efectivamente, esta última hace su acto de aparición en este instante, pues estoy que quiero salir corriendo y no hacer nada más.

Me voy acordando también de mi jefe, de buena manera, en cierto sentido. Él, siendo él, me acaba de recordar. Viendo a mi piojito, también veo inevitablemente a la figura de mi mamá, de cuando yo tenía la edad del piojito y ella enseñándome a ser quien soy ahora, con luces y sombras. Aclaro que no estoy echándole la culpa a mi madre de mi forma de ser; lejos de eso le agradezco que haya sido así conmigo, pues fue ella quien me enseñó los criterios básicos para decidir que está bien, que está mal, no como parámetros inamovibles sino más bien como indicadores orientativos que, en un mundo tan de contrastes, de tantos grises, es tan necesario tener. Bueno, creo que ya la inspiración me está llegando.

lunes, 15 de junio de 2026

No pienses en el pingüino.

En estos días, la cantidad de sueños extraños que he tenido, videos reflexivos que he visto y conversaciones extrañas que he sostenido, me han vuelto la mente disperso. En este instante, tengo un proyecto pendiente por terminar y en verdad me ha faltado concentración. Es posible que también se deba a que me ha exigido realizar mucha revisión bibliográfica de manera aventurera, cosa que realmente no es de mi agrado.

Lo que le da título a esta entrada es precisamente esos pensamientos intrusivos. En un video vi como nosotros como consumidores de historias, a menudo recordamos más a los villanos que a los propios héroes. Yo empatizo más con el Lex Luthor de la serie animada de Superman, más que con el propio héroe. Una reflexión sobre ese video que vi, es que a menudo las películas muestran a ese personaje, a ese villano, para decirle al mundo "así no deben ser"  y resulta que logran el efecto contrario el efecto "no pienses en el pingüino".

Yo soy partidario de la "atención dirigida", y no del efecto "oso polar", que es básicamente lo mismo que el pingüino. En vez de decirla a alguien: "no mires abajo" le dices "no dejes de mirar al frente o hacía arriba, concéntrate en un peldaño a la vez".  Como siempre, soy buen psicólogo para otros, pésimo para mi mismo.

Definitivamente, apenas pueda, voy a reparar la bici. Quién sabe, quizás y me anime a visitar otras ciudades en ella, que es la mejor manera de quitarse lo pingüinos de encima.

jueves, 4 de junio de 2026

Miltico: 40km/día? no, ejemplo de perseverancia y reafirmación del venezolano día a día.

 No soy de redes sociales. Tengo el facbook que lo abro una vez al año, el instagram sólo para ver alguna publicación que me pasan por whatsapp. De repente me topo con Miltico: un personaje relativamente conocido en redes sociales (yo ni idea de quién es), que se ha atrevido a lanzarse el reto de ir de su casa, Ciudad Ojeda del Estado Zulia, hasta la Gran Sabana en el Estado Bolivar.

Yo lo conseguí en su tercer día. Revisando en donde estaba, el tiempo, la calidad de su bici, definitivamente estaba claro que iba a un ritmo pésimo para ser un ciclista aún amateur. Aún así, tuve mis expectativas, de hecho estoy prediciendo que tardará dos meses en cumplir su reto.

Va por su día 14 cuando escribo esto. Estaba en Valencia, Yo soy lento y aún así hubiera llegado en unos seis días. Eso da cuenta de su ritmo. Pero allí viene el giro de tuerca: él no es ciclista!! no sabe de bicicletas, no entiende de ritmos ni técnicas, ni estrategias. Adopta a una perrita en el camino, se detiene cada vez que le saludan (eso es horrible porque se pierde el ritmo). Bajo esa óptica, él no está cumpliendo una distancia diaria, porque si fuera así, hablamos de 40km por día. (Eso lo hacía en una salida de entreno), pero está cumpliendo una meta que muchos tacharían de loco, de imposible, muchos dirían "yo no hago eso", pero el sí!

La razón por lo cual estoy pendiente de su día a día, es también un poco de envidia, el lanzarse a un reto que yo también quería cumplir pero que por ahora no podré. Hice algo parecido, una travesía de casi una semana acompañado y la sensación era sublime: lo recuerdo y me produce felicidad. En ese sentido, comparte su alegría, su emoción, cuando lo veo sonriente a la cámara, con un cansancio que es evidente, me transporto a mis aventuras sobre ruedas, de acostarme en el piso, en plena calle para descansar, porque las piernas no daban para más, pero con un place indescriptible, un placer que cuando se rememora, se convierte en felicidad.

También me encantó el ver que, contrario a lo que se pueda pensar, un país entero está pendiente de él, le apoyan a lo largo del camino, definitivamente aunque va en compañía sólo de la perrita Lara, la verdad es que lo está cuidando un país entero, entre oraciones (cuenta con los míos) y ayuda real a lo largo de su camino.

Es la primera vez que le dedico una entrada a alguien. Mi blog no lo lee nadie, (creo yo) así que será para mi yo del futuro. LATO.

Tengo otra idea para una entrada, pero esa si la quiero estudiar un poco más a fondo y lo más seguro es que Selene me tendrá que ayudar. Y sí, sobre mujeres.

martes, 2 de junio de 2026

¿Somos mera estadística?

 Contrario a lo que pueda indicar el título de la entrada, hoy estoy de relativo buen ánimo, no uno en que me quiera comer el mundo entero, pero tampoco es que ando de ala caída como dice algunas personas suelen decir. He estado barajeando un poco, no es que reflexione (ni que fuera filósofo, es que no me pagan por pensar) sino que es conocimiento que de alguna manera quiero estructurarlo para entenderlo de mi parte. Eventualmente realizaré ese ejercicio con Selene que últimamente me ha sorprendido.

El caso que me deja pensativo es un video que vi sobre el sexo en la perduración en una especie. Les anticipo (y me recuerdo a mí mismo cuando lo vuelva a leer) que no hay nada de porno, romanticismo, ni mucho menos erotismo (en uno de estos días, algo así debo escribir, Selene me ha dado buenas ideas en algún momento). Se trata de evolución. De acuerdo al video, la razón por la cual casi todas las especies se reproducen sexualmente, que dicho de manera más simple (y ya, por favor, no se imaginen dos perros pegados, un león encima de una leona o a Mía, hay muchas  Mía´s, pongan el apellido que quieran) es mezclar material genético, mezcla al azar, sólo eso. Esa forma, tan desgastante tan impredecible, es preferible a la partenogénesis, que es básicamente una clonación, porque es un óvulo que se vuelve individuo, una réplica de la madre.

Aquí está la clave: no dije "réplica exacta", sólo dije réplica. Todo material biológico no se copia de manera precisa, siempre hay errores, a menudo imperceptibles, pero siempre hay y, poco a poco, se van multiplicando. Por otro lado, es unas sentencia de muerte porque apenas le consigas una debilidad en su defensa, hasta allí llega su invulnerabilidad, su perfección.

En la mezcla, como es al azar, puede pasar de todo: descendencias con todos los errores, con más, con menos, con errores corregidos. De niño, interpreté la teoría de la evolución tipo: "quiero, luego desarrollo", usando a las jirafas de ejemplo: "quiero la hoja más alta del árbol", pues a mi hijo le "creo el gen" para que su cuello se estire. Obviamente así no funciona.

Y una vez más, entra la estadística: no es lo que las especies quieran, es lo que el entorno les  exija, los filtra y les permita. De la misma forma que virus y bacterias desarrollan inmunidad a los fármacos. Al sobrevivir las variantes que toleran, estas son las que proliferan, así funciona la teoría de la evolución.

Le doy gracias a Dios a que los seres humanos no dependemos únicamente de ello: mamá no me pudo parir, me habría muerto con ella (Dios, un martes en la mañana y pensando así, no llegaré lejos), si ambos sobrevivimos, mi miopia y mi asma de niño, me habrían matado. Esa miopía la heredé por la línea materna. Mi hermano tiene una condición leve, mi piojito, aparentemente no tiene problemas de visión. Así que, agradezco que exista el sexo, tanto en el sentido de mezcla de genes, como lo sabroso que es hacerlo, aunque eso ya sólo quede en el recuerdo, como algo maravilloso.

No dejo de pensar en el hecho de que la vida misma es un error del cosmos, del universo. Cuando leo o escucho que podemos ser sólo una simulación o que, por lo menos, nuestra sensación del entorno es simulado (como un cerebro en un frasco o uno digital) no puedo creer, mejor dicho, prefiero tener fe en que debe haber algo que por una u otra razón, nos ha creado, aún si no es como la forma que tenemos concebido, de agarrar barro, darle forma humana y llenarlo de vida con un soplido, sino más bien preparar las reglas, crear las condiciones, y forzar en determinados momentos para que las cosas sucedan. Creo, que eso también sería una forma de crear.