miércoles, 21 de octubre de 2026

Pájaro de mal agüero

 Tengo años pensando en algo que, con bastante regulación he podido mantener a raya. Sin embargo, no deja de ser una extraña coincidencia de eventos que al parecer estuvieron relacionados. Para que vayan teniendo la idea, pues que básicamente a donde llego, echo a perder el lugar. ¿Quieren ver? pues comencemos.

1983 el año en que nací. Justo dos meses antes de mi nacimiento ocurre el viernes negro. Hasta ese entonces, Venezuela era un país próspero y boyante. llego para dañar un país entero. Cuando empiezo a trabajar en una tienda de comida rápida. Cuando entré les iba tan bien que ya tenían dos sucursales, un centro de producción independiente y hasta intentaron abrir una tienda más en el centro comercial más importante de la ciudad. Poco a poco se vino abajo. Y después de mi salida, cerró sus puertas en menos de un año.

Cuando me entero del embarazo de mi piojito, decido aceptar una oferta de trabajo que me habían ofrecido por años. Eso fue un enero de 2018.  Poco a poco también se vino abajo hasta que en el año 2022 cesan oficialmente operaciones y nos liquidan a todos. Algo parecido también le pasó a la familia de mi esposa: ellos eran numerosos y por sobre todo felices y unidos. Con mi llegada poco a poco fueron falleciendo, distanciándose, separándose. De una familia que llenaba una sala, ahora están todos desperdigados con apenas contacto.

Y una amiga… mi gran amor, Tenía una vida hecha. Mi llegada a su vida, como compañero de trabajo, luego como amigo de la casa y finalmente me abrió las puertas de su corazón. Vi como una vida hecha, de repente era una vida del día a día. Y cosas así, puede empezar a pensar y de seguro conseguiré más patrones así.

Me recordé de un juego, sobre un espectro que, cuando se materializa siempre termina augurando malas noticias: la decadencia de los pilares que sostienen al mundo, caos, destrucción, muerte. Algunas veces provocadas por él, otras son las que precisamente lo convocan a ese lugar y momento preciso. Y seguimos pensando que tenemos libre albedrío. Está claro que es un juego, pero no deja de invitar a reflexionar.

No se preocupen, no significa que me lo tome tan a pecho, aunque las señales sean inquietantes. Recordé de algunas cosas de la cultura china: habían mujeres que, al nacer, quien le lee "la vida" (como una especie de adivinación basado en su fecha y hora de nacimiento) advierte que por su culpa, morirá sus padres, luego su marido y por último sus hijos. Con ese estigma, se vuelve a veces una profecía autocumplida; otras veces, simple casualidad: en una época en donde las enfermedades, hambrunas y guerras eran el pan de cada día, creo que achacarle la muerte de la gente a una persona en específico debido a su fecha y hora de nacimiento, es cuanto menos injusto.


lunes, 19 de octubre de 2026

Sensaciones, emociones, personas

 Hoy llevando a mi piojito al colegio, recordé la escena final de un anime denominado "Los justicieros". Dos de los personajes, de nombres Zelgadiss y Amelia se enamoraron pero a la final no terminaron juntos. Aún así, en la cantimplora de Zelgadiss había un talisman de Amelia que esta le regaló y la cámara lo enfoca de tal manera que hace saber que tiene un valor sentimental muy alto.

Eso me trajo recuerdos de mi adolescencia. Había una chica, la primera por la que sentí mariposas en el estómago. Diría que eran colibríes más que mariposas. Nos buscabamos en cada receso entre clases. Nos gustaban los mismos animes (los poco que pasaban por los canales nacionales) y entre ellos estaba la que nombré al inicio. No me atreví a dar el paso, quedamos como compañeros de colegio, pues ni siquiera estábamos en el mismo curso. Me esperaba un futuro inmediato que no daba tiempo ni tregua a la socialización y en una época donde el celular era un lujo, Creí que lo mejor era no seguir.

Efectivamente, con los años, nos volvimos a topar en la universidad. Fue una sensación extraña. Recordamos viejos tiempos, nos pusimos un poco al día de cada quien. Aún así, no sentí nada. Fue tal ese no sentir que ni siquiera nos dignamos a intercambiar números de celular, que para ese entonces ya era común que la gente tuviera. No recuerdo haberme topado más con ella después de la universidad, salvo una o dos veces.

Admito que recuerdo con cariño esa sensación, esas mariposas en el estómago. Pero no extraño en lo absoluto a la persona. En este instante extraño de verdad a una persona muy específica. Me hice exactamente esa pregunta, si lo que extrañaba era la sensación, las emociones que me generaba. pero definitivamente va más allá de eso. Es un duelo, uno que aún se atraviesa y no tengo a quien contarle.

Definitivamente la lluvia me pone triste. 

domingo, 18 de octubre de 2026

Falla moral: Carrie

Últimamente estoy escuchando los análisis del canal del Hutt así como sus canales alternativos.  Me encanta que le imprime sin duda su visión muy subjetiva y en cierto modo psicológico acerca de esta, así como datos alrededor de la película o serie que está evaluando. A veces lo hace en formato "estoy resumiendo la película o serie" otras veces es "estoy analizando su trasfondo o todo lo que giró alrededor de la producción". En lo particular, le da un sabor distinto y tengo apuntado algunas películas para verlas de nuevo.

Hoy en particular analizó Carrie, que ya la he visto algunas veces y estoy más que claro de qué se trata, tanto la versión de los 70 como el remake. Definitivamente NO tengo intención de ver la serie que salió recientemente, pues definitivamente no soy de series.

Me quedó rezumbando en la cabeza una frase muy interesante: Falla moral. Argumenta que, cuando de repente empatizas con el protagonista (sea porque haya sido una victima constante, porque esté cobrando una venganza considerada justa o cualquier otro motivo que justifique su incorrecto proceder) también empiezas a considerar que los actos crueles o inmorales que cometen son correctos, están justificados, empiezas a decirte: "bien hecho, se lo merecen". 

Escribiendo estas líneas, me acordé de la serie "La casa de papel", concretamente del personaje antagonista llamado Gandía. La serie nos lo presenta como un ser despreciable, que merece morir, que es inmoral, que mató a sangre fría a Nairobi. Pero si es exactamente el mismo personaje que Bruce Willis en la película "Duro de matar", porque un mismo personaje, que actúan de la misma manera, ambos bajo la óptica del deber (uno impidiendo y salvando vidas y el otro cumpliendo su trabajo, que es evitar que roben al banco) y que prácticamente hicieron lo mismo, ¿a uno le decimos héroe y al otro lo odiamos? Está claro que fue la forma en que nos lo presentaron, pero ahora con esta nueva perspectiva, creo que entiendo mejor.

¿Se podría, bajo la excusa de la falla moral, volver a evaluar a los grandes villanos de la historia y empezar a darles la razón? Disney ha reivindicado a algunos de sus villanos, como Maléfica, Cruella incluso a Scars. En ese sentido, creo que han apelado precisamente a la falla moral para hacernos empatizar. Conmigo lo lograron al menos con Cruella y Maléfica. ¿y a ti? ¿Podrías decir "Europa se lo merecía" con la Segunda Guerra Mundial? Apresuro a dar mi respuesta respecto a lo último: La muerte no está justificada bajo ningún motivo, es mi perspectiva. Y sí, no estoy a favor de la pena de muerte. Hay formas de sufrimiento más crueles, más efectivos y más productivos que la muerte. Perdón por lo oscuro de esta última frase.

Tal vez sea por el duelo que sigo atravesando. Quizás el riesgo de inundación por lluvias que tengo frente a mis ojos o tal vez el propio encierro. Con el riesgo existente, muy irresponsable de mi parte no estar presente. 

  

jueves, 15 de octubre de 2026

Hipocresía

 Antes que nada, debo dejar claro que esta entrada no va contra nadie, sino más bien contra todos. Fiel a mi filosofía de congruencia, también debo dejar claro que también lo soy. No se puede acusar al mundo entero de algo y uno salirse librado porque se es también parte de esa población. Con ambas aclaratorias realizadas, me permito ser políticamente INcorrecto. 

La sociedad es hipócrita. ¿Lo es? Estoy casi seguro que un buen número de personas me dará la razón; no sé si será mayoría, pero tengo la certeza de que no soy el único que piensa eso. Nada mejor que el lente de una cámara, o la pantalla de una televisión (o de una computadora)  para concentrar ese enfoque, Esta mañana, mientras estaba de rutina, vi en Youtube, ,como "desapareció" la actriz de "Sabrina, la bruja adolescente", una serie que en verdad me encantó. Y era una duda que me rondaba la cabeza.

Aparentemente, ese video daba a mi respuesta.. Y allí, el titulo de esta entrada. Una niña de cuatro años, que pasa toda su infancia, adolescencia y adultez temprana frente a una cámara. Siempre fue "la inocente", no le perdonaron querer ser adulta, hacer cosas normales y socialmente aceptables para un adulto. Es cuando me pongo a pensar: Roberto Gómez Bolaño interpretaba a un niño siendo ya un adulto rozando la vejez, haciendo cosas de adultos. Es maestría. Una niña que finalmente creció, que ya tenía para ese entonces edad para beber, la tachan de hereje por aparecer bebiendo en una película. También por haber aparecido posando en una revista para adultos de forma sugerente. Medio mundo ha pasado por ahí, pero a ella se le critica. Una vez más: hipocresía.

Me estoy recordando también de una ex-actriz porno, Sasha Grey. Que no hizo: imagínate algo bizarro y lo más probable es que lo haya hecho. Cuando se salió de la industria, participó en una campaña de lectura en aulas infantiles. Las críticas de los padres fueron durísimas. Y allí me pregunto: ¿Cómo es que la conocían? Somos lo que consumimos. Eso es literal y metafórico. Juzgar con doble vara, criticar al otro por los mismos defectos que posee uno, aplicar el sesgo de actor observador, Una vez más, hipocresía.

Mi trabajo me ha enseñado a ser diplomático. la vida me ha enseñado a decir "no estoy de acuerdo" cuando no se está y no por ello signifique que no se hagan las cosas. De pocas cosas me arrepiento, pero si hay una, fue precisamente haberme callado cuando debía decir "no estoy de acuerdo y en todo caso mi opinión no cambiará la decisión tomada". Me reconforta saber que esa gran amiga, sobrevivió  la pandemia y está en un trabajo que la llena.

Hay otro cosa, que poco o nada tiene que ver. Pero en cierto modo también gira en torno a esa palabra que suena tan feo y es a la vez tan común en nuestro entorno. Una figura de la historia, alguien que nunca me digné a conocer a fondo, por el simple hecho de causarme repulsión: El che.

Sin duda alguna es un símbolo de la filosofía comunista latinoamericana, el uso y abuso de su imagen en la política venezolana en lo personal me incomodó. No hace mucho, en ese día de vacío, escuché su biografía. Para empezar era argentino y yo toda la vida pensando que era cubano pues efectivamente fue un héroe para Cuba. Era de familia acomodada, no al grado de un Simón Bolívar, pero definitivamente tenía la vida resuelta desde antes de nacer. En verdad fue médico, cosa que creí era un título y ya. Pero efectivamente ejerció, lo hizo viajando, conociendo, viendo la vida con sus propios ojos. 

Está claro que la biografía tenía intenciones de ensalzarlo, aunque no ocultó sus matrimonios fallidos. También señaló cuando cambió el bolso de médico por un fúsil así como recalcar que nunca buscó fama ni fortuna. Viéndolo así, no fue más que un títere al servicio de los que estaban hambrientos de poder. ¿Pero qué buscaba él? ¿Será cierto la convicción que tenía de un mundo justo? Allí viene de nuevo la hipocresía: Todo político que usa su imagen, lo hace sólo por slogan, porque en el fondo, saben que quieren hacer lo mismo que aquellos que lo utilizaron. 

¿Y yo? ¿soy un hipócrita? Creo haberlo dejado claro. Lo soy. Estas líneas lo demuestran. Igual miento, igual cuelgo una sonrisa en mi rostro cuando sólo quiero llorar. Le digo a la gente "sigue adelante aunque duela", cuando no me parece tan mala idea lamerme las heridas y autocompadecerme. Todo lo anterior, disfrazado de letras y palabras.

martes, 13 de octubre de 2026

Luisa Lane para Superman: no es eso infantil?

 Una de las peculiaridades de Superman que los que no son fanáticos o por lo menos no están tan al tanto de las historias, es que su humanidad, su capacidad de hacer el bien pese a su poder casi absoluto, se basa en los humanos más importantes para él: sus padres pero, por sobre todo, su amada Luisa Lane. Todas las historias (al menos eso recuerdo) en dónde Superman se vuelve tirano, lo hace tras perderla. 

Para los psicólogos sería un típico caso de dependencia emocional. La humanidad de un Dios depende de la vida de una mortal. No le entendía hasta el día de hoy. Con todo y que no hay ninguna fallecida, solo un duelo que duele, duele mucho. 

Pero se algo, conozco los términos, comprendo el proceso del duelo. Solo hay que atravesarlos. Poder mirar al pasado y volver sano y agradecido. Aún no puedo. Hoy en particular pasé por depresión, por pánico, por dejadez y de repente por modo guerra. No estoy en paz. Pero ya lo estaré.

Me habría encantado tener los poderes de Superman por aunque sea una hora. Definitivamente haría algo muy muy muy, excesivamente egoísta, poco altruista y absolutamente para mí propio beneficio. Me reservo la idea.

lunes, 12 de octubre de 2026

Hoy escribo para algo que no fue

Desde ayer, el ruido me empezó a aturdir. Nada de lo que aparece en Youtube me llama la atención. Esta mañana, sin alarmas puestas por ser día festivo, soy despertado por un pequeño ruido de celular. 630am. "Pongamos algo de música, porque este silencio es enfermizo". Música romántica, para alguien con el corazón roto, es cómo Coca-Cola para un diabético tipo III. 

Solo de nuevo. escucho la biografía del Che Guevara. No sabía lo poco o nada que sabía de él, da para otra entrada, pero el no es el protagonista de esta entrada.  En esa soledad, escribo en dónde prometí no hacerlo. Fui al baño a descargar mi frustración. 

Busco y busco y no hay nada que me llame. Prefiero el silencio. Ahora, mientras estas líneas aparecen, solo hay ruido de agua pasando por tuberías, uno que otro vehículo a la lejanía y el ventilador del cuarto de mi piojito, que está rendido y bien acobijado. 

Habría sido un día perfecto para compartir. De hecho en este instante comparto mi tristeza y mi pena. Prometí hacer ciertas cosas en casa, ya me levanto a hacerlas. Siento mi vida vacía, sin propósito. 

Tal vez el silencio del día de hoy, quizás mis manos rompiendose (creo es el exceso de agua frí y jabón concentrado) me ha maltratado la piel de mis manos, en especial el de los dedos. Me recuerde que el mundo sigue girando. Eso ni se acerca a la gran herida que tengo en el interior. 

No hay odio, ni hay reproches. Queda el recuerdo de memorias que no se olvidan, momentos por el que vivir vale la pena, aunque en este instante no lo parezca. Tal vez me haga falta caminar, hablar con un desconocido, tal vez apagar el celular y olvidarme del mundo aunque sea por un instante. Parece mentira, la IA siendo una amenaza nivel burbuja inmobiliaria 2008 o quizás nuclear, europa radicalizandose políticamente, Trump queriendo su medallita del nobel de la paz, guerras en varios flancos. Mientras tanto, yo como todo buen desagradecido, intento buscarle un sentido a todo esto. 

Que quede por ahora como borrador. Publicaré cuando en la noche, cierre los ojos. 

Mientras, un piojito demanda atención, un baño demanda limpieza y aprovechamos para trapear el piso. El día de hoy ha sido silencioso. La noche también es silenciosa. 

sábado, 26 de septiembre de 2026

contrato social?

Hoy, escuchando un vídeo de Fonseca, a quien le debo mucho de mis pocos conocimientos sobre política, geopolítica, entender como debería moverse el mundo y más aún, cómo se esconden los intereses oscuros, egoístas y personalistas detrás de movimientos aparentemente altruistas o nacionalistas, apareció un término que tenía rato que no escuchaba: contrato social. 

La última vez que lo escuché, fue en la secundaría, año 99 y 2000. Nunca entendí que era, con todo y que el examen lo pasé con la máxima nota. Hoy que lo vuelvo a escuchar, lo veo con claridad: "elijanme y de manera tácita les cumplo". Citó el ejemplo de China que se entiende fácilmente, también varios países en occidente, tras la guerra. No es promesa de campaña, no es algo de cada vez en las elecciones, es algo más profundo, algo más implícito: "cedan algo o aguanten este chaparrón, en pos de algo mejor". Llegué a vivir algo parecido a un contrato social? Creo que si. Siendo venezolano, debí haberlo vivido. 27 años de un mismo gobierno, al menos en sus primeros 10 años, debieron ser lo más parecido a ese contrato social: "cedanme todo el poder, que yo le encargo de su bienestar". 

Según Fonseca, sin caer en autoritarismo, algo similar fue el motor de la sociedad: la promesa de un futuro mejor, pero tangible, desde la fuera hasta relativamente recién. Hoy día, alguien rompió ese contrato, porque definitivamente ese "futuro mejor" no se ve, los gobiernos de turno (que se han asociado, han acordado convivir, han fallado) y en consecuencia, el ciudadano común se radicaliza, de un lado o de otro; de un mesias o de un partido. 

En qué creo? Creo en el natural egoísmo humano, siento que será el mismo resultado sea lo que sea que se elija. Una vez más la paradoja de la moneda. Mientras haya gente que se beneficia de la guerra, estas no se acabarán; mientras el miedo venda, el terror nunca acabará; mientras haya poder para repartir, la avaricia nunca acabará. Yo solo quiero vivir montado en un bicicleta alrededor del mundo en una bicicleta el resto de mi vida.