sábado, 28 de febrero de 2026

Los Dioses nos envidian porque podemos morir

 Hoy el día empieza fuerte: me levanto, entro modo piloto automático al baño. me lavo la cara con agua fría y me cepillo los dientes. La sensación de mil cuchillos cortándote la cara te despierta porque sí. Estaba escuchando un resumen sobre la película "el fauno y el averno" de Guillermo del Toro. Sigo escuchándola mientras acomodo las vajillas de la noche mientras veo el losero aún sin lavar. Soy más de ordenar que de limpiar. Igual más tarde tocará lavarlas.

Mientras la pantalla me dice que ya el resumen está por terminar, me recuerdo que este director tiene películas de culto: mi mente me dice que debería empezar a hacer un maratón, así como el que debo de hacer con las películas de Tarantino. Que tengo que ver la película del resumen, la forma del agua y una vez más, Titanes del pácifico.

Viene otro resumen, mientras prendo la laptop porque ya se hace tarde para empezar a trabajar. El Club de la Pelea. Menciona una filosofía que yo debo predicando desde hace tiempo: "para saberse, sentirse vivo, hay que estar al borde la muerte". me viene a la mente la frase que le da título a esta entrada. No sé si en la Iliada lo habrá dicho Aquiles, pero apareció en la película encarnado por Brad Pitt. Cortesía de la IA, ya vi que no, no aparece en la Iliada de Homero. Y aquí la frase en literal: 

"Te diré un secreto... algo que no te enseñan en el templo. Los dioses nos envidian. Nos envidian porque somos mortales, porque cada instante puede ser el último. Todo es más bello porque hay un final."

De repente también me salta una frase similar de otra película más siniestra, de SAW, el juego del miedo. en donde nuestro retorcido ingeniero mecánico John Kramer (gracias de nuevo a la IA por no dejarme cometer errores) menciona que uno no aprecia el valor de la vida hasta tanto no está al borde de la muerte. Y eso hoy, en este instante, me pone a reflexionar de nuevo: ¿estoy viviendo mi vida como quisiera? A ver, no me malinterpreten; no hablo de que quiero vivir como un millonario, sin preocupaciones, haciendo y comprando lo que me da la gana; de hecho eso es lo que precisamente critica el club de la pelea. Hablo de que, cuando esté en mis últimos momentos, cuando vea a la muerte llegar, le pueda decir: "¿vienes por mí? ¡Vamos! que aunque me quedaron pendientes, mi balance fue bastante positivo!"

Con ese pensamiento, de vivir la vida a plenitud, viví todo el 2024 y el 2025. sin miedos, sin remordimiento al qué dirán. La bicicleta ayudó mucho. Julio me enseñó mucho. y mi corazón, la que hoy por hoy lato, finalmente me dice que así debería de vivirse la vida, aunque a menudo me dice, pero no lo hace. El famoso lema de todo buen gerente: "haz lo que te diga, no lo que yo hago".

Ay mi corazón, hazte caso, vive la vida a plenitud, rompe la rutina, lee, escribe, vive, experimenta, sal. Pero también cumple, concéntrate y disfruta también de esa satisfacción. Tenemos el tiempo y energía contada en nuestra vida, en nuestro día a día. Si lo vamos a gastar en la rutina de siempre, ¿cuándo viviremos lo que realmente queremos vivir?

De mi parte, más tarde salgo a comprar sí porque sí el potecito de grasa (no malinterpreten, por favor, que para esos casos hay otros productos) para empezar a echarle el cariño a la bicicleta, revisar qué necesita, quitarle los ruidos y en el ínterin, quitarme los ruidos a mi vida.

También estoy viendo que me estoy parando siempre a las 7am. Voy a empezar a modificar. Ya luego les cuento cómo me va alterando rutinas.

3 comentarios:

  1. Ciertamente la vida es muy corta, en un abrir y cerrar de ojos pasa la película de lo que ha sido tu vida, los recuerdos, los momentos vividos es lo único q tenemos. Precisamente hoy fui al entierro de una muy querida amiga y vecina, de la q recuerdo de niña jugando y saltando el bahareque que separaba nuestras casas.. Y solo nos queda eso los recuerdos.. Quisiera que cuando yo me vaya de este mundo, me recuerden bonito, yo ya no lo voy a sentir, pero los que quedan podrán encontrar alivio en esos recuerdos.
    También es bonito pensar q en el último aliento, pueda uno decir disfrute mi vida, quise a mucha gente, me quisieron, dejo amigos q me van a extrañar, dejo a familares que me van a llorar y recordar.. Ame y me amaron con un amor bonito y tener la imagen de todas esas personas en el último suspiro, espero poder tener eso si Dios me lo permite.

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  2. Conozco más de un caso, en dónde la persona casi que aguanta a la muerte, como diciéndole "deja que llegue para que me despida",. También al contrario, tipo "no dejes que me vea irme". No sé si serán tan así. Lo cierto, es que así como ya puedo morirme en paz porque probé una pizza de mariscos y finalmente puedo abrazar una y otra y otra vez a mi piojito, quisiera también abrazar nuevamente a mi santuario, poder decirle, aquí "estoy de nuevo en ti", rezar nuevamente en ella, poder honrar a los Dioses en ella.

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    1. Cuando niños nos imaginamos con una vida de ensueño, tiene mucho que ver el mundo de fantasía en el cada uno crezca o no, porque a veces la niñez no es tan ilusa, sino más bien realista.. Pero de igual manera siempre hay una esperanza de que las cosas van a cambiar en algún momento, unos hacen cosas para cambiarla, otros simplemente esperan que pase, creo que tiene que ser la combinación de las dos, esperar que pasen las cosas sin estar de brazos cruzados mientras tanto, haciendo planes, a corto, mediano o largo plazo, aunque no siempre se den, pues lo ideal es no dejar todo a la suerte.
      Lo cierto es que al momento de morir pienso que la persona tal vez haga un recuento de lo que fue su vida y este satisfecho de lo que hizo o sienta que le faltó hacer o vivir ciertas experiencias, yo trato de vivirlas en la medida de lo posible, porque también hay responsabilidades que te obligan a tener tus rutinas, la casa, los perros, la luz, el agua (solo lo entiende quien viva en Venezuela). Y en el espacio que me queda un poco vivir lo bonito de experiencias que antes no había tenido, debería ser al contrario, pero así no es la vida..

      Ahora trato de hacer más cosas para mi, de sentirme bien yo, no siempre lo logro, pero que no se diga que no lo intento. Y así lo voy a seguir intentado porque: ¿Que es lo peor que puede pasar?

      No soy de escribir mucho, pero una persona que amo me ha hecho ver que a veces escribiendo el desahogo es con uno mismo, las palabras van saliendo, la sensación es sanadora y todo me ha llevado a plasmar lo que siento, no con papel y lápiz, si con teclas y pantalla, y en ese sentido, quise recordar muchos momentos vividos que quisiera repetir mil veces en lo que me quede de vida, pero volvemos a que no siempre es lo que soñamos.. Mientras soñamos despiertos hacemos cosas, quiero soñar con ese día que pueda repetir lo vivido, quiero soñar con que se puede hacer un recuento de la vida y estar sin ningún pendiente..
      Mientras tanto mi check list de tareas sigue creciendo (Gracias a una persona especial para mi) y yo trato de eliminar esas tareas con gestión, voluntad, tiempo, viviendo lo mejor posible, sin dejar de extrañar lo que no está. Con mis pulguitas que atender, con garrapatas que eliminar.

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