Recuerdo de repente ahora que escribo, a mi profesor de ciencias, pero no lo sólo ciencia, sino también ingeniería de los materiales. El rompió muchos paradigmas que yo tenía que de seguro en algún momento contaré. Lo cierto es que en alguna clase dijo: "Recuerdo que algún estudio decía que era perjudicial usar ejemplos para explicar. En lo personal, no hay nada más fácil que emplear un ejemplo para hacer entender". Eso me quedó grabado en la mente. El término extrapolación aunque es más matemático, yo lo uso con mucha frecuencia como sinónimo de ejemplificar. En mi profesión, a menudo he tenido que explicar nociones muy específicas de mi carrera a otros que, de otro modo simplemente perdería el tiempo pero que, con el ejemplo adecuado, viéndolo desde lo obvio, asimilan rápidamente. Está claro que no pretendo formar profesionales, pero convencer, es parte de mi profesión, sobre todo cuando toca derribar años y años de resultados empíricos.
Uno de los temas que me encantan es la relatividad, tanto la general como la especial, obviamente desde un ámbito de cultura general, a nivel conceptual, nada de fórmulas. es tan interesante entender el término orbitar. Ya no recuerdo como veía ese término antes, creo que lo veía como un "volar indefinidamenete", quizás como una fuerza centrípeta, una cuerda invisible que ata al objeto que está orbitando y que, con suficiente velocidad, pues lo hará eternamente.
Ahora, no lo puedo ver si no como el caer eternamente sin tocar suelo. Mientras la gravedad esté, siempre estará cayendo. Eso... ¿sería el infierno mismo? Para poder escapar de orbitar, es necesario un impulso, la cantidad correcta en el momento correcto. Las ecuaciones y fórmulas se las dejo a quienes se especializan en esta área.
Así funcionaría los circulos viciosos y virtuosos? orbitamos alrededor del problema, y si no contamos con el impulso adecuado (llámese ayuda, llámese voluntad, o quizás sólo suerte) pues ¿o bien orbitamos para siempre o terminamos de caer, de estrellarnos contra el suelo?.
Supongo que, ahora que vamos a extrapolar, rumiar y orbitar se parece mucho, son extrapolables. ¿Cuántas vece sobre pensamos algo que, a la final, es mucho más sencillo o hasta menos catastrófico de lo que se penssaba? ¿Cuántas escenas dantescas nos hemos imaginado para al final darnos cuenta que sólo era una fiesta sorpresa o un celular sin batería? Yo por lo general evito la rumiación inundando mi cerebro con estímulos. Últimamente escuchando por Spotify a la señora María Rojas Estape. su voz me tranquiliza, la música relaja y ciertamente sus mensajes ayudan un montón.
Sin embargo, estoy teniendo la percepción de que estoy contribuyendo a generar un círculo vicioso. Mi afán de solucionar me lleva a darle mil vueltas pero sin conseguirla. ¿Será que estoy mal? ¿Será que la solución no la puedo aportar yo? ¿Qué debería hacer? por lo general, yo dejo botado lo que no puedo solucionar y atender lo que sí. Pero en esta ocasión no quiero hacerlo de esa manera. quiero que seas feliz, pero no lo logro,
Parte de escuchar a la señora, tiene que ver con lograr vislumbrar alguna solución. Pero no termina de aparecer. Mejor dicho, si apareció pero no es aplicable. O quizás soy yo creyendo que no. Bienvenido a la rumiación, bienvenido a orbitar. Como persona práctico que soy, dejo esta líneas para desahogarme, organizar mi cabeza. Entender que hay cosas que no puedo solucionar. Toca ser egoísta, toca decir "estoy a la orden, pero soluciona tú".
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