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sábado, 8 de agosto de 2026

Cuando nos convertimos en lo que juramos destruir

¿ Se acuerdan que les comenté que me está gustando escribir en el cuaderno? Esto es una de esas entradas. 

Caminando en la calle, empecé a cuestionarme: estoy criticando a la gente que critica a otros y, en ese proceso, me estoy convirtiendo en uno de ellos. Recuerdo a Arthas Therenas, del juego Warcraft III, que su misión y propósito de salvar a su gente, a su pueblo, se convirtió en una misión de venganza, cazando al señor del terror que lo provocó, convirtiéndose en el mismo agente que causará la muerte de su gente y la destrucción de su pueblo. El juego presenta este hecho como si la causante de esto fuera la espada maldita, pero en realidad fue corrompido mucho antes, la espada era solo la consecuencia de ello.

Ya les mencioné en la entrada anterior la serie que estoy viendo. En uno de los capítulos, un integrante de la resistencia, alguien que juró salvar a la humanidad, hizo lo mismo que las máquinas: asesinar a otra persona.

Entonces, ¿Todos en el fondo somos lo mismo? ¿Será que no contamos con la valentía de admitirlo?, admitir que todos somos hipócritas. Recuerdo en una misa, en donde el cura dijo: "nos juzgarán con la misma vara". Y mi conclusión y reflexión fue "ah! si no juzgo no me juzgan, así que yo feliz!" pero creo que, como seres humanos, indudablemente tenderemos a criticar, a juzgar. Dicho lo anterior, no participen en "escuchamos pero no juzgamos", no saldrán ilesos de ese juego.

Entiendo que en la serie, y a menudo la vida misma nos enseña que el fin justifica los medios. Yo soy partidario de ello. Aún así, me carcome la idea de que si, en el medio nos perdemos a nosotros mismos, ¿valdría la pena el fín?

En este instante, mi princesa guerrera me está intentando enseñar esa lección. (esto no lo tengo escrito sobre el papel). Espero que la lección salga bien.

viernes, 7 de agosto de 2026

Cara o Sello? o quizás de Canto.

 El amor de mi vida se quedó con la frase, que la moneda caiga de canto. Nunca supo la historia del cual deriva. En estos días le intenté hacer un resumen en palabras y salió todo un testamento. No es para menos, una historia contada en cinco (05) juegos, con viajes en el tiempo, debate sobre el libre albedrío, paradojas temporales, dioses, vampiros y demonios es demasiado para contar y no aburrirse en el intento.



Ahora bien, yo soy partidario de, para las cosas que no me afectan, uso una moneda (o el típico Dedin Marín) para decidir. A menudo, muchas cosas de la vida son binarias: es o no es, izquierdo o derecho, me quedó o me voy. Un profesor de la universidad que nos daba procesos usaba siempre esa "forma binaria" de expresarse. Sin embargo, otro profesor que dios las dos materias que precedían a aquella, nos invitaba siempre a buscar una tercera opción cuando se nos presenten sólo dos opciones. Según él, normalmente esa tercera opción es la que realmente nos resuelve. También nos advirtió de tampoco ceñirnos a ella si no funciona. Siempre mencionaba que está la manera ideal de tocarse la oreja, la manera sencilla de hacerlo y la manera estúpida de hacerlo. 

Y he aquí el clavo: esa tercera opción. A menudo la vida te presenta la ilusión de que estás eligiendo, te deja escoger cara o cruz. Lamentablemente, sin importar o que elijas, tendrás el mismo resultado. Obviamente no al inmediato, que de lo contrario te darías cuenta, sino un poco alejado, lo suficiente para que no te des cuenta. Me acuerdo de una manipulación psicológica en donde permites escoger, a sabiendas que sin importar su elección tú siempre ganas. 

Eso pasaba en el juego: en la historia del juego, si el jugador mata al vampiro, no habrá luego quien combata al verdadero enemigo que destruirá al mundo, pero si no lo hace, este terminará destruyendo el mundo por su propia mano. Sin importar lo que escoja, el resultado es el mismo.  Estoy viendo la serie Sarah Connor Chronicles y vi exactamente el mismo dilema: sin importar cual máquina ganara la partida de ajedrez, la que gane se convertiría en skynet. 



Que se hace en esos, casos? el juego, reflexivo y filosófico, propone que la moneda caiga de canto, crear tantas paradojas temporales que ya no haya destino. En la serie que estoy viendo, solo veían lo binario del asunto.

En las películas de Matrix, también pasa algo parecido. El elegido realmente no tiene elección, sólo le dan la sensación de elegir, para poder perpetuar el ciclo, hasta que el oráculo crea las condiciones para que la moneda caiga de canto. Quienes han visto las tres películas, deberían de entenderlo, los que no, recuerden cuando el oráculo dijo "estoy aquí para desbalancear la ecuación".



Y para quienes leen esta entrada, incluyendo mi yo del futuro: ¿Has conseguido la tercera opción? ¿has creado las opciones para que la moneda caiga de canto? ¿Has desbalanceado la ecuación? 

martes, 16 de diciembre de 2025

Cuestión de perspectiva

 Soy de gustos sencillos. Casi cualquier cosa me hace feliz. No sabría decir si eso es conformismo o es que encuentro felicidad en cada cosa que se me presenta. Obviamente, hay cosas en donde simplemente hay que sobrellevarlas, darle prisa por el malpaso, o sobrevivirlas: con mi piojito fue algo parecido, de felicidad nada, era sobrellevarlo pero ya esa será otra historia para contar otro día. Tal vez la titule: un piojito, una pulga y unas cuantas garrapatas.

Para la mamá de mi piojito todo es caro y el dinero nunca alcanza. Para la titi (una forma cariñosa de decirle tía, aunque ella es la sumatoria de una supermamá y un superpapá, así que no me alcanzará la vida para agradecerle) todo es económico; sin embargo, mientras mamá no repara en gastos ni le importa malgastar (lo siento, no tengo otro término más elegante) la titi procura ahorrar cada céntimo que puede y aunque no llega a mis niveles de racionamiento tiene un muy gran sentido de comprar y consumir sólo lo necesario.

Mientras tanto y a sabiendas que loro viejo no aprende a hablar, toca entender que no vale la pena el esfuerzo en convencer y más bien conviene invertirlas en apoyar a reducir el malgasto. Si se preguntan cómo hacerlo. pues tan sencillo como comerse todo lo que sobre en la nevera, porque de lo contrario terminará en el bote de basura.

De pequeño nunca pasé hambre, al menos no por necesidad. Mi madre, quien sufrió la hambruna cortesía de la revolución, sumado a la cultura de respetar la comida, cosa que heredé diría que muy bien, veo el acto de botar comida como un sacrilegio. y la rubia siempre para el taxi siempre a las 10 en el mismo lugar. Perdón por la frase inconexa, estaba justo escuchando esa canción de Arjona y por alguna razón, la terminé tipeando por acá. Estoy divagando, eso pasa cuando la cafeína vertida en el organismo aún no hace su efecto.

Recuerdo a alguien que, en definitiva me ganó. realizó grandes caminatas para ahorrar cada céntimo que podía; a un hueso de pollo le sacaba literal hasta el tuétano y después lo molía para echarselo a las plantas. Tuvo sus momentos, momentos de bonanza, también de penuria, pero creo que nunca dejó de ser quien siempre fue. Si me está leyendo, que no tengo dudas, que sepa que para mi, eso es digno de admirar. Yo en algún momento también hice lo mismo, de hecho lo volví casi que un deporte nacional. Sin embargo, el tiempo también me enseñó que hay que saber enfocarse: no perder mil por ahorrar diez.


miércoles, 15 de octubre de 2014

Diferencia entre costo y valor.

De acuerdo al DRAE, ambas palabras son sinónimos y en dado caso, poseen el mismo significado. Difiero de ello, pues aunque son parecidos, tienen una esencia totalmente distinta, la primera es más material, lo cual no implica que no tenga un componente, digamos, espiritual, mientras que la segunda es lo totalmente opuesta. En este punto, debo aclarar, que esta es mi versión, basada en la información que poseo, y como tal, puedo decir lo que se me venga en gana, cual niño caprichoso, con el firme propósito de establecer mi punto de vista, y a partir de allí, poder conocer otros distintos al propio.

Costo, es el precio, el esfuerzo requerido para obtener algo, sea un bien material, un servicio, incluso una experiencia y me atrevería a señalar una sensación o un sentimiento. Es cuantificable, y bajo las mismas condiciones, es idéntico para cualquier persona: Cuánto cuesta un celular? Una determinada cantidad de dinero. Cuánto cuesta convertirse en un profesional? Un precio, un tiempo, un esfuerzo y un sacrificio determinado, variando únicamente debido a las condiciones económicas, sociales y tal vez intelectuales de cada persona. Cuánto cuesta reunir a la familia en una misma mesa? Tiempo, un poco de dinero, tal vez sacrificios por parte de cada miembro para poder estar presente.

Valor, es el significado, es la valía, es lo útil, es la satisfacción que ofrece ese bien material, ese servicio, esa experiencia, esa sensación, ese sentimiento, que nos costó conseguir. El valor de estas cosas, puede ser mayor, igual o menor que el costo. Veamos:

Un celular inteligente: cuesta lo mismo para cualquier persona. Vale para las personas que sólo saben llamar y recibir llamadas lo mismo que un celular económico; para las que requieren de revisar correos, hacer negocios, portar información, realizar documentación fotográfica, hacer transacciones, vale lo que cuesta.

El servicio de Internet: cuesta lo mismo para cualquier persona: Algunos lo pagan sin siquiera usar, lo que significa que no les vale nada. Para otros, que significa comunicarse con sus seres queridos, desarrollar sus proyectos, realizar sus negocios, mantener el control de su empresa, es invaluable.

Reunirse en la misma mesa: para los que lo hacen todos los días, lo que significa que no les cuesta nada, les da igual estar reunidos, o comer separados, cada quien en su cuarto con su televisor; para los que cuesta un montón, es una sensación que no tiene precio.

Si preguntan el por qué de tanta inspiración, se lo debo al cajero de una farmacia que dijo: “quinientos bolos no son nada”. La verdad no vale nada, podría ser la comida de tres días para un hogar pobre, y sin embargo no alcanzar para una comida en la calle para dos personas. Sin embargo, cómo cuesta conseguirlo, pues representa el 11% del salario mensual de cualquier persona, sea profesional o sextogradero, lo que se traduce en tener que trabajar tres días para conseguirlo.

martes, 19 de agosto de 2014

Palabras adecuadas que no tienen precio

De papá no tengo muchos recuerdos, conviví con él apenas doce años, sin tomar en cuenta todas las cosas malas que mamá me dicho sobre él a lo largo de mi vida consciente. Sin embargo, soy de los que deciden cuándo creer algo y cuándo no, y respecto a mi padre, sólo guardo en mi memoria momentos muy gratos con él, aunque en cantidades muy pequeñas. Supongo que se es difícil para un hombre de más de medio siglo de edad seguirle el trote a un escuincle (suena bonito esa palabra, es de origen mexicano que significa niño, cortesía de las novelas e internet) aún siendo enfermizo y poco travieso.

Papá siempre fue muy conversador, aunque no conmigo, supongo que por la diferencia de edad; dudo mucho que converse conmigo sobre los "Transformers" o los "GI-Joe" o "Hi-Man". Jugar al ajedrez con él era un momento muy preciado para mi; fue él quien con paciencia y casi tres infartos (uno diario) me enseñó a montar bicicleta, y desperdiciar dos horas diarias de su vida para ir a elevar volantines conmigo.

Defectos tenía y bastante, fumaba, tomaba y apostaba. Redujo su consumo de tabaco debido al problema respiratorio que tenía, el cual era cada vez más grave; redujo su consumo de alcohol debido a la hipertensión; dejó de apostar, la verdad no sé por qué, creo que nunca tuvo racha ganadora. Y siempre nos dijo a mi hermano y a mí, que no fuéramos vicioso como él, que era un vivo ejemplo de lo que no debemos ser. La verdad no estoy muy seguro de querer o no ser como él; siempre tenía una sonrisa en la cara, aún en los momentos más difíciles, creo que eso de ser medio hippie lo heredé de él; mientras todo el mundo corre alejándose del peligro, yo sólo subo los hombros, hago una mueca, doy media vuelta y camino como si nada hubiese pasado, Claro, en función de la volatilidad del peligro, incremento la tasa de desplazamiento vs tiempo, tampoco soy tan tonto.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Pedirle a Dios

Cuando pequeño, y asistía a una iglesia evangélica (un cuento largo, en resumidas cuentas era el querer aprender de los mayores, escuchar las enseñanzas de la misionera, que eran muy prácticas, y tener fundamentos hablar cuando me les vuelva en contra de ellos), nos dijeron que Dios no nos da lo que queremos, si no lo que necesitamos; que lo que nos dará lo hará sin que pidamos, y lo que nos negará ni que nos cortemos la vena por ello moverá un dedo. Entendí eso perfectamente. Las plegarias, las oraciones, han de ser exclusivamente para dar gracias por todas las dichas y desdichas que nos ocurran, que no pidamos lo que queremos, sólo lo necesario, y por cierto de manera muy cuidadosa.

Desde allí, también adquirí la costumbre de jamás decir: “esto no se puede poner peor” y “que más me/nos va a pasar”. Dios muy a menudo, sabe contestarnos de manera excesivamente “creativa” para nuestros gustos. Debo aclarar que la primera frase, irónicamente, la expresaba de otra manera para superar mi introversión y timidez: “que es lo peor que puede pasar”. Con esta frase, (no, jamás he liado con esa frase, como Don Juan me volvería mendigo) entablé conversaciones con medio mundo, quitándome horas de aburrimiento en las colas de compra, ahorrándome y aventurándome en transportes públicos en sitios desconocidos, y cómo no, tener la dicha de atreverme a cometer locuras.

Hace unos días, en esos que la oficina se mezcla un poco con la algarabía de la casa del jefe, tres niñas y una jefa gruñona, pero muy buena gente, convierten un día cotidiano en algo especial. La mayor me contaba sobre una película sobre un Indio, originario de la India (podría ser un indio americano, pero no, es de la India), naufragó con un tigre de bengala, una hiena y un orangután. Cada vez que clamaba “Dios, que más me vas a hacer”, pues Dios le hacía algo. Conocí también la historia, triste, conmovedora pero alentadora de la abuela de mi jefe, quien aprendió de una manera muy dura, el simplemente dar gracias, aceptar todo lo que Dios depara, y jamás pedir ni preguntar de más.

Para aquellos fieles, aferrados a su fe, seamos humildes, superémonos de a poquito, dando las gracias a aquel que otorga gracia, dones y retos por igual; para aquellos sensatos, lógicos, y psicológicamente independientes de la religión, seamos un poco más optimistas, más soñadores, dejemos que las leyes de Morphy hagan su trabajo, mientras aprendemos a sobrellevarlos con una sonrisa en el rostro, una sonrisa de verdad, aunque fingida también sirve. Ya esas leyes están muy presentes en la vida cotidiana para que los sigamos invocando.

domingo, 20 de abril de 2014

Arquitectura Vs. Mecánica

Desde mis primeros proyectos como profesional, siempre hemos tenido “encontronazos” con los arquitectos. Muy a menudo, nos dejan sin espacio para equipos, sin espacio para ductos y sin espacio para inventar.

Por otra parte, siempre nos acusan de afear la fachada, de sobrecargar el techo, de robarles espacio y de causarles paros cardiacos. No importa lo grande o pequeño que sea la edificación. Son contados los casos, en que la disciplina de arquitectura asume espacios adecuados para los "checheres" de las demás disciplinas, y por lo general esos casos son extrañamente más complicados, en el buen sentido de la palabra, pues por lo general son edificaciones con aplicaciones o dueños muy... particulares.

La inspiración vino del proyecto el cual en este instante me mantiene entretenido y ocupado: un auditorio para aproximadamente dos mil personas y un anexado de seis pisos. Mi jefe no es partidario de colocar equipos en techos muy altos (más de dos pisos) especialmente si son de gran tamaño, ya que se complica la instalación y aún más el mantenimiento, pues por lo general no se trabaja en las facilidades para ello al respecto, como si los equipos fuesen diseñados para nunca dañarse.

El casi paro cardíaco por poco lo causa unos equipos que propuse colocar en la fachada, como si de un galpón se tratase. Sabía que iba a generar polémica, y acerté. Ahora el proyecto dará un giro: deberán agregarle un piso adicional o eliminar un ambiente entero, buscar una grúa de cincuenta metros y un frasco de pastillas para el corazón.

Aún recuerdo a un ex-compañero de trabajo, tenemos una buena relación, pues estudiábamos juntos y tenemos gustos comunes. Una vez le tocó calcular la carga térmica de un hospital, que cada dos días le cambiaban el diseño de manera drástica, a punto de que tenía un total de ocho resultados de cálculos. la última modificación la hicieron cuando ya habíamos gastado dos semanas diseñando y dibujando ductos, que echó a perder una semana de trabajo. A mi amigo casi le da un infarto, a mi jefe un disgusto, y a mí... yo solo quería un café. (por distintas razones siempre hemos tenido problemas con los tiempos de entrega de proyecto).

Ya gasté una hoja de manuscrito. definitivamente debo mejorar mi caligrafía, ya que a duras penas me entiendo la letra. Si a eso, le sumamos que fue escrito en un bus de camino a casa... es punto en contra.

Alarma silenciosa

Casa de Herrero, cuchillos de palo. Frase muy cierta, al menos respecto a las personas que me rodean. y cómo no, también debo incluirme dentro de esa descripción. Mi hermano trabaja en una cervecería, pero tiene problemas de hígado, así que no conseguirán ni una gota de alcohol en su casa, salvo isopropílico. Mi jefe especialista en sistemas de aire acondicionado, que recomienda a todos sus clientes lavar los filtros de los equipos cada semana, se los quitó y no se los puso sino seis meses después, sin mencionar el aire de la oficina, que tiene problemas en el circuito integrado, por lo que la temperatura queda en 27 grados Celsius, simplemente le extendí el termostato hasta la lámpara, sabiendo como repararlo o al menos "trampearlo", de modo más profesional, como ya lo hemos hecho en varias instalaciones por falta de repuestos.

Por lo general los tanques de agua poseen o una válvula o un interruptor que "corta" el paso del agua, una vez alcanzado cierto nivel. En aplicaciones residenciales se usan válvulas flotadoras (como las que usan las pocetas), interruptores tipo flotador electromecánico, conocidas coloquialmente como "ranas", para aplicaciones comerciales o viviendas multi-familiares, como apartamentos o villas.

En casa tengo un tanque esférico dentro de la cocina, instalado junto con mu hermano hace ya unos 15 años. Tiene un problema: no tiene flotador, y el llenado es a través de una válvula manual, pues el agua (y que) potable de "la calle", llega cada tres días. La memotecnia es la siguiente: 

si suena se está llenando, 
si no suena ya se llenó. 
Si vuelve a sonar es que se derramó
y si no lo escuchaste enfrenta la inundación.

el problema es precisamente ese. El ser humano reacciona ante estímulos, visuales o sonoros. y la alarma es precisamente cuando "deja de sonar". Es decir, cuando no hay estímulo, que generalmente coincide con un periodo de tiempo transcurrido lo suficiente como para olvidar el asunto. Dicho esto, creo que mañana iré a comprar el flotador. 



martes, 8 de abril de 2014

La evolución de las computadoras.

Mi primer contacto con lo que podría calificarse como computadora, ocurrió a los doce años. Era una calculadora científica Casio FX-850P. estaba provisto de lenguaje BASIC; y un manual de aproximadamente 200 páginas, que devoré para poder sacarle provecho a ese hermoso aparato. Gracias a ella, logré resolver mis primeras ecuaciones, sin tener conocimiento alguno sobre despeje; en los exámenes de bachillerato, le salvó la vida a más de un compañero; y en la universidad fue una gran ayudante hasta que mi salón, en pleno examen, fue victima del hampa.  

Para aquella época era raro que alguien tuviese una computadora como tal, y aún más raro quien supiera usarla. Seamos claros, no cualquiera entiende ms-dos, ni mucho menos lenguaje C, Fortran o similar, que eran los lenguajes, o sistemas operativos, si así se le puede llamar, que se usaban para esa época. Prueba de lo complicado que eran, era el hecho, de que te otorgaban un título por saber usarlos.

Con la aparición de Windows (tuve el privilegio de usar el 3.1, en que se iniciaba en ms-dos y tenías que teclear win.exe). Aunque era tosco y primitivo, era mucho más amigable que incluso tener que programar en Basic. a partir de allí, su evolución me acompañado desde el 95, hasta el actual 8.1.

A estas alturas hasta una niña de tres años, es capaz de encender la computadora, buscar un video en youtube y bajarlo. Además abre Word, tipea un dictado, y lo envía a imprimir. Para culminar, hace una presentación en Power Point, con una imagen dibujada en Paint, previamente descargada de Google. todo eso, lo vine haciendo cuando tenía 18 años, y no es que lo hacía con los ojos cerrados.

Tanto avance me hace pensar: ¿llegará el día en que conectemos nuestros cerebros directamente a los dispositivos? ¿Alguna inteligencia artificial, cobrará vida propia y se rebelará contra nosotros? ¿Podremos seguir viviendo si la tecnología se extingue en  un abrir y cerrar de ojos para siempre?

domingo, 6 de abril de 2014

La evolución humana

De vez en cuando me pasan por la mente pensamientos apocalípticos. Tan frágil nuestro planeta, flotando en una órbita convenientemente lleno de vida, iluminado por un sol dador de vida, una luna que hace subir y bajar los mares. El planeta Tierra es o era como cuando nos dimos cuenta de ella por primera vez, tal vez hace unos 3000 años, tal vez un poco más. Supongo que para aquel entonces, la gente tenía otras preocupaciones distintas a las nuestras. 

Pero nuestra evolución, a escala exponencial, a nivel tecnológico claro está, pues a nivel biológico seguimos siendo la misma masa consistente de musculos, huesos y neuronas, finalmente se ha verticalizado, para nuestra desdicha. Hemos, sin darnos cuenta, roto el balance natural que la madre naturaleza nos ha impuesto. Hay más gente de lo que nuestro planeta puede sostener. Y las consecuencias ya las estamos empezando a ver.

A nivel moral, el decir "somos muchos, sacrifiquemos un poco, tanto como un 50% de la población". Sólo es aceptable si estás jugando Age Of Empire, Warcraft III o similar, ya que en la vida real, quien diga eso seria tildado de asesino, terrorista y demás sinónimos.  Lamentablemente es una triste verdad, y si no empezamos en buscar una solución al respecto, estaremos perdidos.

China se había dado cuenta de ese problema, e instauró un severo control de natalidad. Pero el plan no dio tan buen resultado que se diga, pues ahora se están minando de viejos, está empezando a escasear, relativamente claro está, la mano de obra joven, y es posible que el gasto público e incluso individual, se vean afectados por tener que sostener a la población anciana que sólo se está incrementando. En resumidas cuentas, o el control de natalidad no sirve o faltó algo adicional por hacer. 

Como siempre, es muy fácil ser objetivo al respecto, volverlo todo número y estadística, extrapolar las cosas a unos cien o doscientos años. Pero a la hora de la verdad, en el momento en que tenemos que ser subjetivos al respecto, todo cambia radicalmente. Al menos yo no estoy dispuesto a pulsar un botón para matar a mil personas, ni muchos menos alegrarme por ver morir a mis seres queridos, que precisamente por ser muy pocos son muy queridos. De seguro, al igual que yo, la mayoría de la gente piensa de esa manera, así que no queda más de otra que caminar inexorablemente hacia... Dios. 

Preferí usar esta palabra, como una especie de "regresar al origen", caminar inexorablemente hacia la muerte, es demasiado emo, aún para mi gusto, mis disculpas si llegué a generalizar.

martes, 4 de marzo de 2014

El amor desde el punto de vista de una máquina

Hoy he despertado con hambre, sed, frases paradójicas en mi cabeza y los chistes comunes de “te tengo dos noticias, una buena y una mala”. Decidí ignorar las dos primeras, y conectarme a la cantera del conocimiento digital. Encontré el chiste que no se terminaba de formar en mi cabeza, las frases paradójicas que quería reconocer y sin querer esta página con frases para enamorados.

Echándole un vistazo, mientras escucho la voz melodiosa de Lena Katina, al menos para mí, pensé qué sería de estas frases para algo “inhumano”, como una inteligencia artificial que no ha desarrollado o que no tiene programado esa “humanidad”, o quizás alguien adoctrinado para ignorar, no reconocer el significado de esas frases, como un humano sin alma. Los resultados a continuación:

Frase: Si Dios hiciera de nuevo a Eva y fueras como tú, se olvidaría de hacer hombres.

Comentario: Dios no existe. El enunciado es absurdo. En el caso hipotético de que Dios exista, rechazando la teoría de la evolución, Dios no haría esa estupidez, pues debe preservar la continuidad de la especie humana. Ya que estamos en el asunto, ¿Cómo evitó los problemas biológicos de la endogamia? ¿Intervención divina? Todo lo no solucionable se soluciona con eso.

Frase: Quisiera que me besaras hasta dejarme sin aliento. Perder el conocimiento, tocar el cielo contigo

Comentario: Para eso, deben besarse durante un lapso de tiempo mayor a cinco minutos. Así garantizan daños cardiacos y cerebrales irreparables. Aunque el record de apnea ha sido de 17 minutos. Lo que no entiendo, si quedan muertos o inconscientes, ¿Cómo tocarán el cielo? El cual se ubica a una altura de al menos de 2000m, zona más baja en donde se encuentran las nubes.

Frase: Si me das a elegir entre mi mundo y tú, me quedo con el mundo, porque mi mundo eres tú.

Comentario: Si su mundo es él/ella, entonces son la misma cosa. No es una elección. Para elegir es necesario como mínimo dos opciones. Es irracional decir: “¿qué elijo, arroz o arroz?”

Frase: Te amo más que ayer pero menos que mañana...

Comentario: la cantidad de amor que siente ese sujeto incrementa con el tiempo. ¿Cuál será la ecuación que lo define? ¿Será lineal, polinomial, cuadrática o exponencial? Será bueno que lo simplifiquemos con una lineal y tengamos valores precisos para establecer la ecuación. Pregunta: ¿cómo se mide la cantidad de amor?

Frase: La medida del amor es amar sin medida...

Comentario: Error en enunciado. Amar sin medida, significa que amar es inmensurable. Si no tiene medida, entonces contradice la frase anterior. Buscando en base datos formas de medir la cantidad de amor sentido… Segregación de sustancias químicas… estado psicológico… el amor si es medible. Error en enunciado.

Frase: ¿Cómo hago para olvidarte si vivo por recordarte?

Comentario: Sólo debe morir. Al hacerlo, el cerebro se volverá una masa insostenible de células muertas incapaz de retener recuerdos.

Frase: Esta carta que te escribo no la tires en un rincón, porque la tinta es mi sangre y el papel mi corazón.

Comentario: ¿El sujeto lleva un corazón artificial o trasplantado? ¿Cómo un trozo de papel puede provenir de un corazón humano sin son química y molecularmente diferentes? Buscando información respectiva.

Frase: Me olvido de vivir porque mi vida eres tú.

Comentario: Error de apreciación. El cuerpo humano en condiciones normales, realiza todas sus funciones vitales de manera inconsciente. Además. La expresión implica que existe una relación directa entre los signos vitales de ambas personas, lo cual al matar a una muere la otra. Desconozco casos documentados. En actos de amenazas, si una de las personas sostiene una granada o dispositivo de detonación similar, eso sí significa que la vida de una persona depende directamente de la otra.

Frase: Es más fácil llegar al Sol que a tu corazón.

Comentario: Es absurdo. Llegar al corazón de una persona sólo hay que atravesar no más de cinco centímetros de tejido, a menos que sea una persona obesa, lo cual incrementaría hasta unos treinta centímetros. La distancia al sol es de 149.600.000 km, sin contar la temperatura de 5.778 K de su superficie. El material con mayor punto de fusión conocido es el carbono en forma de diamante el cual es de 3.823K, y no podemos diseñar  una nave espacial sólo con diamante.


Ahora sí, el hambre y la sed están haciendo mella. Es hora de cocinar. Por último, el chiste que andaba buscando: "Señor, Tenemos una buena noticia y una mala noticia: la primera, el pelotón está hambriento y no podrá pelear en esas condiciones. - ¿Y cual es la buena? - Esa era la buena noticia, Señor. La mala noticia es que no tenemos comida por su culpa, así que haremos lo posible para que usted sea nuestro almuerzo."

lunes, 3 de marzo de 2014

Pequeñas obsesiones

Desde pequeño, mi madre y  mi hermano, nueve años mayor que yo, me han inculcado a ser lo más adaptable posible a cualquier entorno. Claro está que no estoy hablando de supervivencia al estilo Discovery Channel, sino simplemente el poder comer lo que sea, como sea y cuando sea, poder dormir bajo cualquier circunstancias (algo que mamá nunca ha podido), y reconocer rápido el ambiente que nos rodea: accesos, puertas de emergencia, como llegar y más importante como huir. Siempre fue algo más psicológico que real. Aún asi pues me ha sido de utilidad, pues aunque gran parte del tiempo laboral la paso en la oficina, las salidas son generalmente planes de los más locos, como siempre, se cumplen los objetivos, mas el plan se arruina ni bien comienza.

Una de las cosas que sí no he podido acostumbrarme, en el sentido de que no me siento para nada cómodo, es a los ratones de tres botones. Es extraño, pero lo más fácil de adaptar me resulta muy incómodo. Desde que por accidente descubrí los ratones de cinco botones, esos dos botones adicionales, se convertían en seis botones programables, que son increíblemente útiles en cualquier programa: desde Autocad, pasando por los offices, los juegos, e inclusive para navegar en internet y carpetas dentro del equipo.

El que estoy usando, se había dañado y sólo por suerte, logré arreglarlo. Estando consciente, que cada segundo de uso es un regalo (a mi los ratones me duran poco más de un año, siempre se le daña la rueda de desplazamiento/zoom). y ya lleva año y medio. Estoy buscando su sustituto, sin ningún éxito. Lo más parecido son los ratones conocidos como "gamers" que parecen más un teclado andante, volviéndose incómodo para usar, pues la idea es la pulsación "instintiva", como si fuese a hacer click o zoom. 

domingo, 2 de marzo de 2014

Chistes y comedias buenos.

Recuerdo haber leído en alguna parte que la parte emocional del ser humano, referente a lo que nos causa risa es algo extremadamente complejo, que inclusive puede variar entre personas. Enseñarle a una máquina lo que da risa o lo que no, es algo imposible, al menos cuando leí dicha publicación que ni me acuerdo cual es y mucho menos cuando fue. En la práctica arrancarle una sonrisa a alguien puede ser algo tan sencillo como un buen chiste, un acto generoso, una demostración de afecto. Aunque a veces es necesario causar un apocalípsis mundial para poder lograrlo. Menos mal que esos casos son muy escasos.

En México, se produjo una serie cómica de nombre "El Chavo del 8", creado por "Chespirito" (hasta hace poco descubrí que era como un diminutivo de Shakespeare). Aquí las televisoras nacionales se han encargado de transmitirla una y otra vez de manera ininterrumpida al punto de que alguien que poco ve televisión, puede estar casi seguro de haber visto todos los capítulos.

Por mera casualidad, me topé con un capítulo que jamás había visto. Aparte de arrancarme una buena carcajada, me hizo recordar el nivel humillante al que la educación básica y diversificada de mi país ha decaído. El capítulo trata sobre la confusión de los destinos de dos cartas, y la dificultad del Chavo para leer una carta que cambia por completo el sentido de las oraciones que componen la carta.


En antaño, un bachiller (alguien que ha culminado el ciclo diversificado y puede ingresar a la universidad) tiene capacidades para resolver ejercicios matemáticos, analizar artículos escritos, redactar documentos e incluso impartir clases. Eso fue, hasta mi percepción, como en los años 90. En mi generación, la educación aún tenía esa calidad, aunque ciertas dificultades para operaciones matemáticas y la pereza mental no les inculcaba la necesidad de lectura, aún así pueden, sin ningún inconveniente, leer el periódico, y no precisamente la página donde se publican sólo fotos, y no dejarse engañar por algún paisano inescrupuloso. La generación que actualmente tiene menos de veinte años, han "avanzado" de nivel, de primer grado a segundo, de segundo a tercero y sucesivamente, sin necesidad de aprobar los técnicas o herramientas más fundamentales, pues según los educadores reprobarlos a tan temprana edad les causa traumas psicológicos. Resultados: estudiantes de bachillerato, secundaria que no saben leer, o que tienen dificultad para leer. y un poco más para analizar lo que leyeron, sin contar que requieren de una calculadora para una operación tan sencilla como 7683743823x0.

Siempre he tenido la idea de que lo más imprescindible durante la etapa de educación primaria es que los niños puedan leer fluido, interpretar, entender lo que leen, escribir, redactar de manera ordenada, sin errores ortográficos, realizar operaciones matemáticas básicas. Sé que las calculadoras existen, pero tampoco que la utilicen para sumar 33+36, y lo mas importante: valores, eso que la mayoría de los políticos, por n odecir todos, carecen. Una vez que dominen eso, ahora sí, a enseñarles el resto: historia para no volver a cometer errores, ciencias para que aprendan a utilizar la lógica, sociales para que aprendan un poco sobre leyes y políticas y así evitar ser engañados, al menos descaradamente por los políticos.

Como siempre, una utopía dentro de mi cabeza. No me acordaba que a los gobiernos les gusta ciudadanos ignorantes para que sean fáciles de manipular. También se me olvidó que para qué hacer si se puede comprar hecho, y para qué trabajar si nos pueden subsidiar o podemos robar. Sólo para aclarar y evitar car en la generalización, me refiero a la población común de Venezuela, con todo y que me considero más venezolano que chino.


viernes, 28 de febrero de 2014

Viajes en el tiempo: el preludio de una historieta

Desde siempre me ha fascinado la idea de los viajes en el tiempo. Mi primer contacto con este extraordinario recurso, por ahora literario, fue la película "volver al futuro parte 2", el cual no entendí absolutamente nada. Creo... ya verifiqué, tenía para ese entonces seis años y no entendía nada respecto al argumento de las películas. Hurgando en mi memoria, creo que empecé a entenderlo por primera vez, cuando lo vi en la serie animada de los Hombres X del año 92, lo cual básicamente era regresar al pasado para alterar el presente.

Desde allí, no pierdo detalle en la parte científica de cualquier serie o película relacionada a este tópico. En ellas siempre existen una serie de "reglas" que modulan los viajes en el tiempo: evitar paradojas como verse a uno mismo, que los "yo" de tiempos distintos no pueden tocarse, que los viajeros deben portar algún artefacto para mantenerlos fuera de la influencia de los acontecimientos, que los viajes al futuro son imposibles, y otros tanto más, algunos muy apegados a la teoría actual, otros simplemente para darle trama y argumento a la historia.

De entre los viajes en el tiempo más rebuscados, al menos desde mi punto de vista, es una que paradójicamente ocurre en una saga de videojuegos en un mundo ficticio y con demasiada fantasía. La saga es Legacy of Kain, una saga compuesta por cinco juegos, cuya trama gira en torno a un vampiro llamado Kain. La única similitud con drácula o la saga Crepúsculo es que se alimentan de sangre. Del resto es completamente distinto al tradicional vampiro que conocemos.

Los viajes en el tiempo de esta saga, se manifiesta por primera vez en el primer juego, sin mayor explicación, ni contumedias ni esplayamientos, en resumen pasó y ya. Un mismo portal, una vez "programado" por usar un término entendible, conecta dos tiempos distintos. En el Tercer y Quinto juego es donde los viajes en el tiempo se vuelven los verdaderos protagonistas. En ellas, se establece que la línea de tiempo, o los sucesos en el tiempo son inalterables. Eso significa que incluso los viajes en el tiempo son parte de los sucesos, por lo cual no hay alteración de la línea del tiempo y, en consecuencia, el libre albedrío es una falsa ilusión. La única forma de alterar los sucesos es introduciendo paradojas, los cuales se logran a través del otro protagonista de la saga y una espada que resulta ser él mismo. Es algo difícil de entender, y un poco más el explicarlo. 

En cierto modo, esta regla subsana la paradoja del abuelo, que consiste en viajar al tiempo y matar al abuelo para que no nazcas y no regreses a matarlo, creando así la paradoja. En el juego, estas paradojas son producibles sólo porque los realiza un "espectro".  Volviendo a la realidad, eso me entristece, pues no podré volver en el tiempo y darle los números de la lotería a un "yo" más joven, puesto que nunca lo recibí de un "yo" más viejo, al menos aún no.

Ya para culminar, debería hacer honor al título de la entrada y establecer las reglas para "mis viajes en el tiempo". Tal vez podría hacer que los viajes tengan "distancias" de más de 100 años, así a duras penas me toparía con mi padre como niño,y como el viaje no admite mucho equipaje, no podré llevar armas suficientes para conquistar al mundo primitivo. Además el viaje, por alguna razón no permite introducir cambios radicales a la línea del tiempo, como asesinar a Cristóbal Colón y evitar el descubrimiento de América, podar el manzano donde se sentó Newton, para que no se entere de la gravedad, o robarles las patentes a Thomas Alva Edison... mejor que no, después nos quedamos sin internet.


El teorema de la poceta.

En las pocetas (retretes) donde el agua del tanque es descargada exclusivamente por gravedad, es necesario que el nivel de agua dentro del tanque alcance una altura mínima para que, al descargarse, lo haga con suficiente energía y cumpla su trabajo, que es hacer que la poceta “gargaree” (haga gárgaras).

Muchas cosas en la vida, bien sea la cotidiana o casos muy particulares, este teorema se torna evidente: La cantidad de personal para el inicio de un proyecto, la cantidad de gasolina que le echamos al carro para un viaje largo, el nivel de preparación que se requiere para realizar una actividad en particular, en fin varias circunstancias en la cual esto se puede constatar: si no cuentas con un mínimo nivel de recursos, sólo harás el ridículo.

Eso lo estoy viendo, al comparar la situación de Venezuela con Ucrania. Aquí van Dieciséis días de protestas, Cincuenta muertos, varios heridos, muchos insultos, y cero resultados por parte de los manifestantes, aunque creo yo que tampoco tienen muy claro los resultados que en concreto desean obtener. En Ucrania, Cuatro días de manifestación, 28 muertos + 100 repentinos, muchos heridos, una convicción loable y un presidente destituido. Ucrania resistió hasta el nivel que creyeron conveniente, descargaron y obtuvieron su resultado esperado. La manifestación de aquí, bueno, se sigue quemando cauchos, trancando basura con la calle y twiteando. Claro, tampoco faltan los insultos entre líderes oficialistas y opositoras.


¿De cuál lado estoy? Pues de ninguno. Consciente de lo ineptos que son ambas partes, de que nuestra situación seguirá idéntica, de que si nos intervienen será aún peor, sólo me queda: machete al lado de la cama, cuchillos voladores, y navajas, sólo por si las moscas.

lunes, 17 de febrero de 2014

Libre albedrío o adoctrinamiento.

Una de las preguntas que de niño uno hace respecto a Adán y Eva: ¿por qué carrizos Eva le echó diente a la manzana? Más aún ¿por qué el mandarina de Adán también lo mordió? La primera respuesta que los adultos nos dan es el libre albedrío, que para ese entonces no entendemos qué es, y la subsiguiente charla sobre planes, amor y demás cosas relacionados a Dios.

Asumiendo dicho acto como cierto, ¿hubiese sido conveniente la NO existencia del libre albedrío? Si ellos no hubiesen mordido la manzana jamás tuviéramos este parapeto de mundo que nosotros mismos hemos moldeado. Quizás otro parapeto, pero no este.


Ahora extrapolemos las cosas: NO libre albedrío = mundo en orden, sin caos. Como el libre albedrío es algo que no se puede eliminar, lo más cercano a ella, sería un lavado de cerebro; adoctrinamiento. Algo que es aún más eficaz si se implementa desde la infancia. Entonces: si, No libre albedrío es similar a adoctrinamiento, ¿será también similar a mundo en orden, sin caos? En el caso que lo fuera, ¿valdrá la pena? De seguro que para nosotros, desde nuestro enfoque subjetivo, condicionado por nuestros valores inculcados, donde reina el derecho a la opinión, libertad de pensamiento, de expresión, donde nunca nos lavaron el cerebro (creemos nosotros), es un enunciado que raya en la locura. Pero, ¿y qué pensarían los especímenes y su correspondiente "mundo" de ese resultado al respecto? ¿Qué opinarían sobre nosotros y nuestro mundo caótico?.

jueves, 13 de febrero de 2014

Diferencia entre crisis y caos.

Estados Unidos y Europa viven una crisis. Es lo que las noticias informan. Ellos hasta antes del desplome económico, tenían una estabilidad que permitía acceso a comodidades y lo más importante: una seguridad ante sus necesidades básicas: alimentación, salud, educación, transporte y seguridad. Con el desastre económico, todo esto se ve amenazado, la ciudadanía en general no logra adaptarse a estos cambios, y surge la crisis. Crisis, que se supone es remediable, siempre y cuando los gobernantes sepan hacer bien su trabajo.

Lo que vive mi país es algo diferente: nunca hubo una estabilidad económica, nunca hubo siquiera una seguridad ante las necesidades básicas, las comodidades eran un privilegio, no era algo para “todos”. Siempre hemos vivido en caos.

Gracias a ello, nos hemos vuelto tolerantes a todas las injusticias que todos los gobiernos han cometido; somos capaces de reírnos ante las inmensas colas de hasta 24 horas que hay que hacer para no conseguir alimentos básicos; proyectos de gobiernos concebidos para ganar votos a costa del decremento económico nacional e inculturizar a la población.

Soluciones de acuerdo a mi corto e ignorante punto de vista: aislar y adoctrinar a un reducido grupo de niños de unos 300 a 500, fuera de la corrupción e influencia del mundo exterior, para que al crecer tomen el control de la nación: que vacíen las cárceles poniendo a los reos a trabajos pesados; encarcelando a todo político o militar corrupto, que son todos, y confiscando todos sus bienes para el Estado; suprimiendo todo intento de rebelión, anarquía o similar con fuerza militar extrema; estatizando de manera absoluta la educación e impartir la doctrina que ellos mismos adquirieron; todo esto, inherentemente enviando los derechos humanos rumbo a Saturno, para no usar términos más precisos.


Las posibilidades de que ocurra: nulas. De ahí la diferencia entre crisis y caos: la primera es remediable, la segunda, tendría que intervenir las manos de Dios, porque una sola no bastaría, por lo cual cualquier ateo concluiría que no tiene solución: como las ecuaciones con coeficientes proporcionales entre sí, mas no proporcionales entre términos independientes. (Perdón por la clase de algebra improvisada, extraño ese año cronológico en particular).

La bondad es inversamente proporcional a nuestros activos.

Año 1992. Mi madre estaba en un hospital en China (mi madre en china es sinónimo de que tiene una enfermedad que ningún médico en Venezuela consigue curar, y que coincide con algún evento que afecta directamente a nuestra familia). El médico le receta un remedio compuesto de ramas extrañas, flores silvestres y raras especias, lo cual es común en la medicina tradicional de china que por cierto es muy efectiva. El detalle: una hierba en particular no era comercial y por consiguiente no se conseguía en farmacias.

Una señora de 83 años le dijo: “esa hierba yo la tengo en el patio de mi casa, al fin le va a servir a alguien, ven conmigo, yo te la obsequio” (obviamente todo en chino, en dialecto para ser precisos, ah, y está parafraseado). Cuando fuimos a su casa, reconocí una casa extremadamente pobre, algo que no era común en mi pueblo; aunque nadie era rico, todos tenían suficientes comodidades, todos teníamos para comer, para vestirnos y ciertamente té para todos los días.

Mi observación era poco errónea: la pobre tenía señora tenía una historia muy triste, una biografía que en este instante recuerdo muy poco; sus ingresos en ese entonces era arroz y un poco de dinero suficiente para comprar los alimentos de un plato de comida al día, provenientes de un anciano que era su amigo, pero que a diferencia de ella, era un artesano con el mimbre; hacia sillas, lámparas, juguetes, cestas, y que compartía sus ingresos con ella.

De vuelta a la hierba, mamá ofreció pagarle por esas hierbas, la señora respondió: “las cosas son de quien las necesita”, una frase que no volví a escuchar sino unos 15 años después. Mamá se hizo gran amiga de ella; la visitábamos frecuentemente, le llevábamos desayuno si íbamos en la mañana, algo de golosinas y de pan si era en la tarde, y parte del mercado si mamá regresaba de compras. Ella con todo y su escasez de recursos, siempre guardaba algo de golosinas, algo de torta por si llegábamos, e incluso el sobrecito rojo de año nuevo que los mayores le obsequiaban a los niños. A nivel económico ese sobre era una miseria, ni alcanzaba para comprar una golosina, extrañamente lo sentía como uno de los sobres más preciados para mí.

A veces me pregunto, cómo una persona, con tanta escasez podría ser tan desprendida de los bienes materiales. Por qué la mayoría de los millonarios, dije mayoría en reconocimiento de que no todos son así, son tan miserables, y peor aún: por qué la mayoría de los políticos son tan … (los puntos suspensivos son la para la palabra con un significado similar, pero peor que miserable), que incluso le roban, le sustraen, al ciudadano común. Mi conclusión por ahora, pues, es el título de esta publicación.

Cuando la escasez impulsa la creación.

“Cuando tienes un terrible dolor de cabeza terrible y no quieres consumir ningún tipo de analgésico, con el único propósito de que cuando lo requieras te haga efecto, pues visualiza algo monocromático”. Es lo que me dije ayer, como pretexto para ver vía youtube, una película de Alfred Hitchcock, del año 1940, titulado “Rebeca, una mujer inolvidable”.

Confieso que cuando pequeño ver una película en blanco y negro en televisión, significaba un secuestro seguro del televisor por parte de mi padre o de mi tía (en aquel entonces ellos tenían más de 60 años) y en consecuencia un capítulo menos de mis comiquitas favoritas (los cuales eran todas en aquel entonces). Al intentar disfrutar de esas películas, sólo veía la carencia de acción, efectos malogrados, lágrimas por todos lados, y carros viejos que ya no existen. En resumidas cuentas: no hay un motivo aparente para ver una.

Esta versión de mi punto de vista quedó revocada, cuando por una mera curiosidad, quise conocer la razón por la cual la autora de la novela titulada “Canica Iridiscente” lleva su nombre, de acuerdo a su descripción en uno de sus relatos.

Me sorprendí al ver como mis puntos de vistas cambiaron de perspectiva tan drásticamente en tan sólo 20 años: ni bien empecé a verla, pude ver los efectos mal logrados: cuadros de fondo pintados (que ahora se hace con fondo verde y suplantación digitalizada), lluvia con mangueras (que en la actualidad se hacen con aspersores computarizados), carros viejos (que no se dañan como los de ahora), y muchas lágrimas (que por lo general ahora han sido reemplazado con sangre tipo salsa de tomate).

Menos mal que está película no la vi hace 20 años, sino ahora, porque en este instante lo encuentro admirable; es increíble como la falta de recursos tecnológicos en ese instante, obligaba a los cineastas crear un guión lleno de suspenso, enganchador y por sobre todo lleno de carga emocional, para poder vender la película. Ahora sólo es necesario un héroe, preferentemente conocido, un director afamado, una buena postproducción con máxima digitalización y una buena compañía productora: listo, tenemos una película supertaquillera.


Me hace recordar las videojuegos de antaño: derecha, izquierda; corre, brinca, esquiva; esquiva, dispara corre. Eran cuadros deformes, puntos que simulaban balas, las cuales te tocan y te mueres, pero bajo esa escasez de tecnología, habían juegos increíblemente buenos. Ahora gracias a la tecnología, tenemos juegos de hasta 8gb, con gráficos hiperrealistas, sonido 3D soundround, y hasta tramas dignas de una serie o incluso novelas; con el único detalle de que no hay nada nuevo, nada loable: los de carrera siguen siendo de carreras, los de disparo son de disparo, y los realmente buenos, nadie los juega; como las películas que en verdad merecen ser vistas, y que gracias a mi grado de incultura no llegaré a verlas.

sábado, 8 de febrero de 2014

Cuando la prisión es uno mismo

De pequeño siempre fui lo suficiente cauto a la altura de las circunstancias gracias a mi madre, quien pese a no ser muy instruida, ha aprendido gracias a los golpes de la vida quienes sabiamente la han moldeado para luego moldearme.

Ahora, cuán bueno es que seamos cautos ante las circunstancias? Siendo precavidos no nos estaríamos perdiendo de algo mejor? Seamos honestos: si la vida fuese un edificio, está bien que seamos cautos, pero con lo aleatorio, lo influenciable, lo impredecible que es la vida, valdrá la pena dejar de disfrutarla por el simple miedo a que pasen "cosas"? Yo creo que no.