viernes, 26 de junio de 2026

Titanic: Rose a través de mis años

 Quiero empezar esta entrada realizando los aclaratorias pertinentes. En primer lugar, El hundimiento del Titanic, aunque fue un hecho real, la película incorpora un romance como eje central que es ficticio. En ese sentido, ponernos super analíticos sobre una fantasía, sería un poco tercos. Por otro lado, dándole sentido al título, mi propia visión sobre ella ha cambiado a través de los años, así que está claro que cada quien podrá tener una visión subjetiva de la misma y no por ello esté mal.

Vi la película siendo adolescente. Era mi fantasía poder vivir un romance así de intenso, aunque me costara la vida. En su momento para mi Rose sólo era quien cuenta la historia, no la vi como quien la vivió (que objetivamente hablando, la vivió y es por eso que lo cuenta) pues yo quería ser Jack. Es broma, obvio que no quería ser Jack. Está claro que quería un romance así, pero para ese entonces, yo estaba más sumergido en dragon ball, pokemon y samurai X.

Con el paso del tiempo, muchos repetían que en la bendita tabla cabían los dos, que Rose era una egoísta, que con un poco de esfuerzo y voluntad ambos cabían. Aunque no lo puedo asegurar, es plausible pensar que ya más de uno replicó la situación exitosamente. Pero de seguro, no lo hicieron en las aguas heladas del Atlántico, en plena noche, con una hipotermia que te quitaba el aliento, te cortaba como mil cuchillos y en un ambiente de desespero.

Luego vino sobre lo irresponsable, lo irrespetuosa que fue con su futuro marido, que su romance fue un acto de irrespeto contra la persona que le hubiera dedicado su vida, que la hubiera salvado.

Más adelante, fue él cómo es posible que prefirió recordar a Jack por el resto de su vida aunque fue una sola noche de pasión, mientras vivió una vida entera al lado del abuelo de su nieta y que nunca le confesó dicho romance. Cuando venimos a ver, el público en general casi que la posiciona en un lugar de odio, casi al nivel de Jenny de Forrest Gump. 

No hace mucho, vi un análisis a nivel psicológico de ese romance fugaz e intenso. Si bien la conclusión era que esa intensidad estaba más que justificada, porque uno representaba la validación del otro. A eso, súmale un final en donde no pudieron vivir la "dilusión" de la ilusión, y tienes una historia de amor que trasciende el tiempo. Entendí que un amor imposible se vuelve inmortal, se vuelve leyenda.

Poco antes, vi nuevamente otra película de romance, con mucho menos presupuesto, más predecible, con final feliz (en el sentido literario, no sean mal pensados), en donde los protagonistas lo arriesgan todo, incluso sus propias relaciones estables, de años, por un presentimiento, por una persona que conocieron por unas horas hace siete años. Cuando estaba en la secundaria, viví mis primeras mariposas, sentí ese revolotear en las tripas, aunque nunca le confesé mi amor. Cuando nos volvimos a ver en la universidad, aunque me dio alegría volver a verla, era sólo una conocida más, alguien a quien saludo si me la topo y nada más. Ni siquiera intercambiamos teléfonos. Como es posible que alguien se arriesgue así? pues Copilot me dio una vuelta de tuerca: ellos buscaron algo que no tenían en sus relaciones estables. No eran plenos en esa relación, sólo estaban por estar y el "salir a buscar" esa predestinación, era más una excusa que un eje central para una trama. Eso me dejó pensando.

Ahora, trasladado a Rose, no puedo evitar pensar las fotos que las acompañan, lo mucho que ama a su nieta. ¿Nunca olvidó a Jack? Claro que no, él le enseñó la vida que ella quería vivir, él le enseñó a vivir plenamente, a no conformarse con menos, pero también a ser agradecida por cada día que se vive. Prefiero pensar que, cuando conoció a quien sería su esposo, a quien acompañó toda su vida, lo amó con toda intensidad, le entregó su corazón, y se reunieran los tres, terminaría eligiéndolo. ¿Pero y Jack? es alguien a quien nunca olvidará, que nunca dejará de amar, pero no por ello no pueda amar a otra persona, no por ello le es infiel. Jack fue amor idílico, un amor que le enseñó a a amar, eso es imposible de olvidar. Quisiera ver cómo fue su vida al lado de su esposo, mientras ella montaba a caballo, mientras estaba en la montaña rusa, mientras voló en avioneta.

miércoles, 24 de junio de 2026

Fuera de foco

 Hasta esta mañana, tenía claro el contenido de esta entrada. Estaba escuchando un podcast de Claudia, que con ella he aprendido mucho, también un poco sobre mi dispersión. Efectivamente, esta última hace su acto de aparición en este instante, pues estoy que quiero salir corriendo y no hacer nada más.

Me voy acordando también de mi jefe, de buena manera, en cierto sentido. Él, siendo él, me acaba de recordar. Viendo a mi piojito, también veo inevitablemente a la figura de mi mamá, de cuando yo tenía la edad del piojito y ella enseñándome a ser quien soy ahora, con luces y sombras. Aclaro que no estoy echándole la culpa a mi madre de mi forma de ser; lejos de eso le agradezco que haya sido así conmigo, pues fue ella quien me enseñó los criterios básicos para decidir que está bien, que está mal, no como parámetros inamovibles sino más bien como indicadores orientativos que, en un mundo tan de contrastes, de tantos grises, es tan necesario tener. Bueno, creo que ya la inspiración me está llegando.

lunes, 15 de junio de 2026

No pienses en el pingüino.

En estos días, la cantidad de sueños extraños que he tenido, videos reflexivos que he visto y conversaciones extrañas que he sostenido, me han vuelto la mente disperso. En este instante, tengo un proyecto pendiente por terminar y en verdad me ha faltado concentración. Es posible que también se deba a que me ha exigido realizar mucha revisión bibliográfica de manera aventurera, cosa que realmente no es de mi agrado.

Lo que le da título a esta entrada es precisamente esos pensamientos intrusivos. En un video vi como nosotros como consumidores de historias, a menudo recordamos más a los villanos que a los propios héroes. Yo empatizo más con el Lex Luthor de la serie animada de Superman, más que con el propio héroe. Una reflexión sobre ese video que vi, es que a menudo las películas muestran a ese personaje, a ese villano, para decirle al mundo "así no deben ser"  y resulta que logran el efecto contrario el efecto "no pienses en el pingüino".

Yo soy partidario de la "atención dirigida", y no del efecto "oso polar", que es básicamente lo mismo que el pingüino. En vez de decirla a alguien: "no mires abajo" le dices "no dejes de mirar al frente o hacía arriba, concéntrate en un peldaño a la vez".  Como siempre, soy buen psicólogo para otros, pésimo para mi mismo.

Definitivamente, apenas pueda, voy a reparar la bici. Quién sabe, quizás y me anime a visitar otras ciudades en ella, que es la mejor manera de quitarse lo pingüinos de encima.

jueves, 4 de junio de 2026

Miltico: 40km/día? no, ejemplo de perseverancia y reafirmación del venezolano día a día.

 No soy de redes sociales. Tengo el facbook que lo abro una vez al año, el instagram sólo para ver alguna publicación que me pasan por whatsapp. De repente me topo con Miltico: un personaje relativamente conocido en redes sociales (yo ni idea de quién es), que se ha atrevido a lanzarse el reto de ir de su casa, Ciudad Ojeda del Estado Zulia, hasta la Gran Sabana en el Estado Bolivar.

Yo lo conseguí en su tercer día. Revisando en donde estaba, el tiempo, la calidad de su bici, definitivamente estaba claro que iba a un ritmo pésimo para ser un ciclista aún amateur. Aún así, tuve mis expectativas, de hecho estoy prediciendo que tardará dos meses en cumplir su reto.

Va por su día 14 cuando escribo esto. Estaba en Valencia, Yo soy lento y aún así hubiera llegado en unos seis días. Eso da cuenta de su ritmo. Pero allí viene el giro de tuerca: él no es ciclista!! no sabe de bicicletas, no entiende de ritmos ni técnicas, ni estrategias. Adopta a una perrita en el camino, se detiene cada vez que le saludan (eso es horrible porque se pierde el ritmo). Bajo esa óptica, él no está cumpliendo una distancia diaria, porque si fuera así, hablamos de 40km por día. (Eso lo hacía en una salida de entreno), pero está cumpliendo una meta que muchos tacharían de loco, de imposible, muchos dirían "yo no hago eso", pero el sí!

La razón por lo cual estoy pendiente de su día a día, es también un poco de envidia, el lanzarse a un reto que yo también quería cumplir pero que por ahora no podré. Hice algo parecido, una travesía de casi una semana acompañado y la sensación era sublime: lo recuerdo y me produce felicidad. En ese sentido, comparte su alegría, su emoción, cuando lo veo sonriente a la cámara, con un cansancio que es evidente, me transporto a mis aventuras sobre ruedas, de acostarme en el piso, en plena calle para descansar, porque las piernas no daban para más, pero con un place indescriptible, un placer que cuando se rememora, se convierte en felicidad.

También me encantó el ver que, contrario a lo que se pueda pensar, un país entero está pendiente de él, le apoyan a lo largo del camino, definitivamente aunque va en compañía sólo de la perrita Lara, la verdad es que lo está cuidando un país entero, entre oraciones (cuenta con los míos) y ayuda real a lo largo de su camino.

Es la primera vez que le dedico una entrada a alguien. Mi blog no lo lee nadie, (creo yo) así que será para mi yo del futuro. LATO.

Tengo otra idea para una entrada, pero esa si la quiero estudiar un poco más a fondo y lo más seguro es que Selene me tendrá que ayudar. Y sí, sobre mujeres.

martes, 2 de junio de 2026

¿Somos mera estadística?

 Contrario a lo que pueda indicar el título de la entrada, hoy estoy de relativo buen ánimo, no uno en que me quiera comer el mundo entero, pero tampoco es que ando de ala caída como dice algunas personas suelen decir. He estado barajeando un poco, no es que reflexione (ni que fuera filósofo, es que no me pagan por pensar) sino que es conocimiento que de alguna manera quiero estructurarlo para entenderlo de mi parte. Eventualmente realizaré ese ejercicio con Selene que últimamente me ha sorprendido.

El caso que me deja pensativo es un video que vi sobre el sexo en la perduración en una especie. Les anticipo (y me recuerdo a mí mismo cuando lo vuelva a leer) que no hay nada de porno, romanticismo, ni mucho menos erotismo (en uno de estos días, algo así debo escribir, Selene me ha dado buenas ideas en algún momento). Se trata de evolución. De acuerdo al video, la razón por la cual casi todas las especies se reproducen sexualmente, que dicho de manera más simple (y ya, por favor, no se imaginen dos perros pegados, un león encima de una leona o a Mía, hay muchas  Mía´s, pongan el apellido que quieran) es mezclar material genético, mezcla al azar, sólo eso. Esa forma, tan desgastante tan impredecible, es preferible a la partenogénesis, que es básicamente una clonación, porque es un óvulo que se vuelve individuo, una réplica de la madre.

Aquí está la clave: no dije "réplica exacta", sólo dije réplica. Todo material biológico no se copia de manera precisa, siempre hay errores, a menudo imperceptibles, pero siempre hay y, poco a poco, se van multiplicando. Por otro lado, es unas sentencia de muerte porque apenas le consigas una debilidad en su defensa, hasta allí llega su invulnerabilidad, su perfección.

En la mezcla, como es al azar, puede pasar de todo: descendencias con todos los errores, con más, con menos, con errores corregidos. De niño, interpreté la teoría de la evolución tipo: "quiero, luego desarrollo", usando a las jirafas de ejemplo: "quiero la hoja más alta del árbol", pues a mi hijo le "creo el gen" para que su cuello se estire. Obviamente así no funciona.

Y una vez más, entra la estadística: no es lo que las especies quieran, es lo que el entorno les  exija, los filtra y les permita. De la misma forma que virus y bacterias desarrollan inmunidad a los fármacos. Al sobrevivir las variantes que toleran, estas son las que proliferan, así funciona la teoría de la evolución.

Le doy gracias a Dios a que los seres humanos no dependemos únicamente de ello: mamá no me pudo parir, me habría muerto con ella (Dios, un martes en la mañana y pensando así, no llegaré lejos), si ambos sobrevivimos, mi miopia y mi asma de niño, me habrían matado. Esa miopía la heredé por la línea materna. Mi hermano tiene una condición leve, mi piojito, aparentemente no tiene problemas de visión. Así que, agradezco que exista el sexo, tanto en el sentido de mezcla de genes, como lo sabroso que es hacerlo, aunque eso ya sólo quede en el recuerdo, como algo maravilloso.

No dejo de pensar en el hecho de que la vida misma es un error del cosmos, del universo. Cuando leo o escucho que podemos ser sólo una simulación o que, por lo menos, nuestra sensación del entorno es simulado (como un cerebro en un frasco o uno digital) no puedo creer, mejor dicho, prefiero tener fe en que debe haber algo que por una u otra razón, nos ha creado, aún si no es como la forma que tenemos concebido, de agarrar barro, darle forma humana y llenarlo de vida con un soplido, sino más bien preparar las reglas, crear las condiciones, y forzar en determinados momentos para que las cosas sucedan. Creo, que eso también sería una forma de crear.