viernes, 7 de agosto de 2026

Cara o Sello? o quizás de Canto.

 El amor de mi vida se quedó con la frase, que la moneda caiga de canto. Nunca supo la historia del cual deriva. En estos días le intenté hacer un resumen en palabras y salió todo un testamento. No es para menos, una historia contada en cinco (05) juegos, con viajes en el tiempo, debate sobre el libre albedrío, paradojas temporales, dioses, vampiros y demonios es demasiado para contar y no aburrirse en el intento.



Ahora bien, yo soy partidario de, para las cosas que no me afectan, uso una moneda (o el típico Dedin Marín) para decidir. A menudo, muchas cosas de la vida son binarias: es o no es, izquierdo o derecho, me quedó o me voy. Un profesor de la universidad que nos daba procesos usaba siempre esa "forma binaria" de expresarse. Sin embargo, otro profesor que dios las dos materias que precedían a aquella, nos invitaba siempre a buscar una tercera opción cuando se nos presenten sólo dos opciones. Según él, normalmente esa tercera opción es la que realmente nos resuelve. También nos advirtió de tampoco ceñirnos a ella si no funciona. Siempre mencionaba que está la manera ideal de tocarse la oreja, la manera sencilla de hacerlo y la manera estúpida de hacerlo. 

Y he aquí el clavo: esa tercera opción. A menudo la vida te presenta la ilusión de que estás eligiendo, te deja escoger cara o cruz. Lamentablemente, sin importar o que elijas, tendrás el mismo resultado. Obviamente no al inmediato, que de lo contrario te darías cuenta, sino un poco alejado, lo suficiente para que no te des cuenta. Me acuerdo de una manipulación psicológica en donde permites escoger, a sabiendas que sin importar su elección tú siempre ganas. 

Eso pasaba en el juego: en la historia del juego, si el jugador mata al vampiro, no habrá luego quien combata al verdadero enemigo que destruirá al mundo, pero si no lo hace, este terminará destruyendo el mundo por su propia mano. Sin importar lo que escoja, el resultado es el mismo.  Estoy viendo la serie Sarah Connor Chronicles y vi exactamente el mismo dilema: sin importar cual máquina ganara la partida de ajedrez, la que gane se convertiría en skynet. 



Que se hace en esos, casos? el juego, reflexivo y filosófico, propone que la moneda caiga de canto, crear tantas paradojas temporales que ya no haya destino. En la serie que estoy viendo, solo veían lo binario del asunto.

En las películas de Matrix, también pasa algo parecido. El elegido realmente no tiene elección, sólo le dan la sensación de elegir, para poder perpetuar el ciclo, hasta que el oráculo crea las condiciones para que la moneda caiga de canto. Quienes han visto las tres películas, deberían de entenderlo, los que no, recuerden cuando el oráculo dijo "estoy aquí para desbalancear la ecuación".



Y para quienes leen esta entrada, incluyendo mi yo del futuro: ¿Has conseguido la tercera opción? ¿has creado las opciones para que la moneda caiga de canto? ¿Has desbalanceado la ecuación? 

Empecemo de cortito

 Desde que tengo un cuaderno donde anotar las cosas, he prescindido un poco del celular y aún más de la laptop. Tengo anotado un montón de cosas que perfectamente se pueden traducir en entradas pero que ahora, que tengo más tiempo, paradójicamente me rinde menos. Creo saber la razón y es que buena parte del tiempo se lo estoy dedicando a alguien muy importante. 

Aún así, esta luna de miel ya debe irse regulando, pues dentro de poco la rutina habitual viene de nuevo, espero con ansias pode ocuparme con algo que sea monetariamente productivo y que, cuando llegue, debo estar presto y listo para ello.

Vamos a ver si puedo empezar a generar varias entradas y que vayan publicando paulatinamente.