Ayer fue un día de podcast, de charlar, de introspección, y también de amor. Un día bastante productivo para mi, incluso en lo laboral. Esperemos que a todos les haya rendido igual.
Ayer empecé escuchando algo que parecía ley de la atracción. Odio esa filosofía, nos posiciona al ser humano como el eje del universo, cuando más bien somos una rareza de la naturaleza, un milagro ciertamente, pero a la final polvo y ceniza del cosmos. Soy más bien partidario del caos, que no comulga con el "si haces bien te irá bien", porque siendo parte de un sistema caótico por defecto, mucho de lo que nos pasa es azar y con ella debemos convivir.

Sin embargo, tras no renunciar a escucharlo, ir más allá de "vibrar en la misma frecuencia", "visualizar y vivir el deseo como ya realizado", "cómo desear", está el verdadero mensaje: Si se queda sólo rumiando, solo en fantasía, las cosas nunca llegarán. Si de repente quieres recorrer 120km en bicicleta, sin haber entrenado, obvio que ni lo intentarás, porque se sabe uno incapaz de hacerlo. Pero si el enfoque cambia, si en vez de soñar se actúa, si en vez de decirse imposible un recorrido, se disfruta de a poquito? las cosas cambian radicalmente. Eso es a lo positivo, pensar en lo positivo, sin sobrepensar, porque es más de actuar.
Luego escuché otro podcast con un enfoque similar, pero al contrario: ¿Qué hacer con una mente que sobre piensa y en exceso? ¿cómo hacer para acallarlo? ¿Cómo controlarlo? pues casualmente entra también la famosa frase "no pienses en el pingüino". Dile a alguien que no piense en algo y lo hará; dile a alguien que no mire hacia abajo y no mirará a otro lado sino para abajo.
Considero que también soy una persona que tiende a sobrepensar las cosas. Sin embargo, por mi cuenta he descubierto esas herramientas que escuché en el podcast, ver la mente como un ente adicional (en mi caso, prefiero verme con cinco personalidades, cortesía de la película Armagedón y también del videojuego Halo Reach, siempre hay un personaje que debe regir en la mente, dependiendo de la situación). dejar fluir los pensamientos (cortesía de una frase de la película titanes del pacifico: deja que lo pensamientos y recuerdos fluyan, no te aferres a ellos). Suena abstracto, pero es más fácil hacerlo que explicar como hacerlo, es como obligarse conscientemente a imaginarse la película con el resultado que uno quiere, aunque esté fuera de lógica.

En ambos casos anteriores, como también le he dicho a todo el mundo, pero pocos, por no decir ninguno me hace caso: ESCRIBAN. tinta y papel es lo ideal, porque es más sencillo ordenar, dibujar y garabatear, sobre todo para las personas que son más de visual gráfica que de lectura. Si no, siempre está el celular (movil en donde vivo actualmente), sus notas, CANVA o lo que sea. Escribir, plasmar, ayuda a despejar la mente, a organizar las ideas, a liberar el peso de la mente. También ayuda a esquematizar las cosas.
El mundo ¿es cruel, es bueno, o es un lugar que no vale la pena?
Supongo que a más de uno le habrá parecido atractivo la idea de abandonar este mundo por cuenta propia. No pretendo crear la receta perfecta para ello. De hecho, estas líneas están para precisamente invitarte a ver el porqué vale la pena vivir. Aunque no lo crean, acabo de aplicar el "no pienses en el pingüino".
Mi primer contacto con ese pensamiento fue cuando niño. En estos días compartiendo ideas, alguien me pregunta: "¿pero qué puede llevar un niño a pensar eso?", pues la respuesta es de lo más estúpido en retrospectiva, pero para mi yo de siete años, era una razón muy válida: mi mamá me regañó. Ya ni me acuerdo la razón del regaño, de seguro algo válido. Tras cuatro horas escondido, ignorado (o quizás me daban mi espacio) y pensar en la mejor manera de hacerlo, ya saben a que me refiero, que obviamente debe reunir eficacia pero indoloro. Créanme que si hubiera conseguido lo de indoloro, lo hubiera hecho sin lugar a dudas.
La segunda vez, ya de adulto, con cinco días de insomnio, tres días sin comer y un estrés por trabajo, mi mente estaba buscando aquello, simplemente dejando que el cuerpo fallara. Me salvo de ello gracias a mi jefe que usando psicología inversa me sacó del pozo. En eso, siempre le agradeceré.
Asignarle una connotación específica al mundo, que es todo lo que nos rodea, decir que es bueno o malo, no es adecuado, al menos no desde mi perspectiva. El mundo es simplemente caótico, hay de todo, habrá de todo. He conocido su lado cruel, su lado bonito, su lado empático. He conocido el desprecio, también el saberse apreciado; el saberse querido, pero también engañado; conseguir ese rincón de paz, armonía y espiritualidad, pero también la adrenalina, el caos y su lado de vértigo.
De pequeño me enseñaron a pensar que todo el mundo es malo, TODOS SON MALOS, solo la familia es en la que se puede confiar y eso con muchos asteriscos, que todos son ladrones, que todos son manipuladores. El tiempo me demostró que no es así, que hay gente de todo tipo. Y como hay personas de todo tipo y estos son los que moldean el mundo a su alrededor, es lógico pensar que lo que llamamos mundo, depende en esencia de las personas que lo habitan, de los que nos rodean.
Pero hay un pequeño gran detalle: la perspectiva. El mundo a nuestro alrededor es como es, así como las personas en ella que son quienes lo moldean. Sin embargo, cómo lo vemos nos ayuda a cómo enfrentarlo. El tiempo te enseña a guardar secretos, a respirar profundo, a saber cuando vale la pena ganar una discusión, cuando no perder el tiempo con una. Un gran amor me ha enseñado mucho y me sigue enseñando. Espero también poder ayudarla. Espero sean piojitos, pulguitas o garrapatas, quienes lean esto, aprendan a convivir con el mundo, porque total, la vida es lo que es, una lenteja. o la tomas o la dejas.
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