lunes, 19 de octubre de 2026

Sensaciones, emociones, personas

 Hoy llevando a mi piojito al colegio, recordé la escena final de un anime denominado "Los justicieros". Dos de los personajes, de nombres Zelgadiss y Amelia se enamoraron pero a la final no terminaron juntos. Aún así, en la cantimplora de Zelgadiss había un talisman de Amelia que esta le regaló y la cámara lo enfoca de tal manera que hace saber que tiene un valor sentimental muy alto.

Eso me trajo recuerdos de mi adolescencia. Había una chica, la primera por la que sentí mariposas en el estómago. Diría que eran colibríes más que mariposas. Nos buscabamos en cada receso entre clases. Nos gustaban los mismos animes (los poco que pasaban por los canales nacionales) y entre ellos estaba la que nombré al inicio. No me atreví a dar el paso, quedamos como compañeros de colegio, pues ni siquiera estábamos en el mismo curso. Me esperaba un futuro inmediato que no daba tiempo ni tregua a la socialización y en una época donde el celular era un lujo, Creí que lo mejor era no seguir.

Efectivamente, con los años, nos volvimos a topar en la universidad. Fue una sensación extraña. Recordamos viejos tiempos, nos pusimos un poco al día de cada quien. Aún así, no sentí nada. Fue tal ese no sentir que ni siquiera nos dignamos a intercambiar números de celular, que para ese entonces ya era común que la gente tuviera. No recuerdo haberme topado más con ella después de la universidad, salvo una o dos veces.

Admito que recuerdo con cariño esa sensación, esas mariposas en el estómago. Pero no extraño en lo absoluto a la persona. En este instante extraño de verdad a una persona muy específica. Me hice exactamente esa pregunta, si lo que extrañaba era la sensación, las emociones que me generaba. pero definitivamente va más allá de eso. Es un duelo, uno que aún se atraviesa y no tengo a quien contarle.

Definitivamente la lluvia me pone triste. 

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