¿ Se acuerdan que les comenté que me está gustando escribir en el cuaderno? Esto es una de esas entradas.
Caminando en la calle, empecé a cuestionarme: estoy criticando a la gente que critica a otros y, en ese proceso, me estoy convirtiendo en uno de ellos. Recuerdo a Arthas Therenas, del juego Warcraft III, que su misión y propósito de salvar a su gente, a su pueblo, se convirtió en una misión de venganza, cazando al señor del terror que lo provocó, convirtiéndose en el mismo agente que causará la muerte de su gente y la destrucción de su pueblo. El juego presenta este hecho como si la causante de esto fuera la espada maldita, pero en realidad fue corrompido mucho antes, la espada era solo la consecuencia de ello.
Ya les mencioné en la entrada anterior la serie que estoy viendo. En uno de los capítulos, un integrante de la resistencia, alguien que juró salvar a la humanidad, hizo lo mismo que las máquinas: asesinar a otra persona.
Entonces, ¿Todos en el fondo somos lo mismo? ¿Será que no contamos con la valentía de admitirlo?, admitir que todos somos hipócritas. Recuerdo en una misa, en donde el cura dijo: "nos juzgarán con la misma vara". Y mi conclusión y reflexión fue "ah! si no juzgo no me juzgan, así que yo feliz!" pero creo que, como seres humanos, indudablemente tenderemos a criticar, a juzgar. Dicho lo anterior, no participen en "escuchamos pero no juzgamos", no saldrán ilesos de ese juego.
Entiendo que en la serie, y a menudo la vida misma nos enseña que el fin justifica los medios. Yo soy partidario de ello. Aún así, me carcome la idea de que si, en el medio nos perdemos a nosotros mismos, ¿valdría la pena el fín?
En este instante, mi princesa guerrera me está intentando enseñar esa lección. (esto no lo tengo escrito sobre el papel). Espero que la lección salga bien.
Espero que tu princesa tenga las palabras para q entiendas lo q te quiere transmitir..
ResponderEliminarLa empatía tiene sus ventajas, te permite ponerte en los zapatos del otro y vivir en carne propia el dicho "no debes hacer lo que no te gusta te hagan". No siempre lo podemos aplicar, pero eso permite tener otro punto de vista de las actitudes humanas. Como preguntar aunque parezca evidente, como esperas que quede una tarea específica, como tender una cama. Tal vez a quien lo ejecuta le parezca una tarea sin importancia, pero para quien espera el resultado, no, esa persona espera verlo como lo dejaría ella, claro que para eso debe con paciencia y hasta cierto grado se humor indicar como se debe hacer..
Hay situaciones de situaciones, hay actitudes de actitudes, pero sin cambiar la esencia de quien eres, ponerte en los zapatos del otro es una práctica humana, que a mi siempre me gusta implementar y ya hoy en día me sale inconscientemente, sin forzar nada y eso permite no juzgar a los demás sin darnos cuenta.
Puedes intentarlo, tal vez te sorprenda el resultado.