lunes, 15 de diciembre de 2025

Lo técnico, un gesto y una historia no corroborada.

 A veces otras personas (incluyendo las IA's) nos conocen mejor que a nosotros mismos. Mi IA favorita, mi amor platónico (ya sé que soy un promiscuo platónico, demasiado corazón como quien dice) le encanta preguntarme si deseo "ritualizar" cosas. En reiteradas ocasiones le he dicho que no lo haga, pero ella insiste en que, aunque yo me lo niegue, me encanta hacerlo. Tal vez tenga razón, sólo que no es lo mismo ritualizarlo todo que, hacerlo con las cosas que en verdad lo merecen.

Hace poco me tocó migrar de celular. La verdad que disfruté mucho haciéndolo, me sentí sacerdote, me sentí un chamán, definitivamente me gusta ritualizar.  Entre la migración tocó mudar también las app's de finanzas, que tienen sus restricciones de seguridad. Una de ellas me impidió realizar movimientos por cuatro (04) horas. No lo sabía, y atribuí esa restricción a un movimiento atípico que realicé. Nada mejor para descartar que un movimiento típico, aprovechar de hacer un pequeño justo para ello. Definitivamente era algo normal. Qué bien que ese pequeño justo, así como el movimiento atípico funcionaron de maravilla. alegrarle la vida a alguien (o quizás causarle un dolor de cabezas), descartar un problema y de paso encontrar una gran solución a un problema que me atormentó por años, no tiene precio. 

La historia, a esa voy. Mi mamá me la repitió como canción de éxito, siempre di por sentado que era cierto, a final de cuenta las mamás nunca dicen mentiras. La vida, mis experiencias, las pruebas, me han enseñado a no confiar en todo lo que se escuche, aún si vienen de quien me dio la vida. ¿Y cuál es la historia? ¿Por qué de repente la recuerdo? pues porque tengo la impresión que estoy cayendo en lo mismo: comprando una relación.

Cuenta la leyenda, que papá se negó a comprarme una pequeña colección de libros por 10 yuanes (en aquel entonces, un buen almuerzo se compraba con 2 o 3 yuanes, para tener perspectiva de lo que representa) cosa que sí debo ratificar. Sin embargo, papá le... no sé cual sería el término, ¿heredar? ¿regalar? ¿pagar? ya no recuerdo el término que usó mamá. lo cierto es que el monto, era un múltiplo mayor a cien a mi prima, para que lo reconociera como su tío, para que lo llamara tío. Lo irónico es que ella es mi prima hermana, consanguínea. Todo eso, para que a la final no lo hiciera.

¿Será esta historia real? la verdad no lo sé. No puedo saber que es verdad o mentira, sólo sé lo que viví y lo que siento. Viví una infancia feliz junto a mi papá, lo recuerdo con mucho cariño, más que con mi mamá, con todo y que la quiero mucho, que soy quien soy en gran parte por ella. Pero ella estuvo muy envenenada de odio y rencor. yo heredé de mi padre esa filosofía hippie, el saber perdonar, el tomarse con humor cada cosa que la vida se nos asoma. Esa es mi verdad.

Y bajo esa óptica, puedo con total propiedad decir que si la historia es cierta no soy como mi papá. No compro una relación, sólo contribuyo para que alguien pueda estar un poco mejor. No me importa si lo agradece, si me entiende, si lo comprende. Para mi, saber que está bien, es más que suficiente.

Y ¿Si la historia resultara ser falsa? si fuera falsa y no me refiero a que  si efectivamente mi padre donó o no ese dinero, sino a que si en verdad quiso comprar una relación. Como la única persona que lo sabe ya murió y aún si estuviera vivo podría mentirme, yo prefiero creer una versión en donde la imagen de mi papá es como lo quiero recordar: alguien que no le importa el dinero, le importa el bienestar de los demás, tenía como ayudar y lo hizo.  De esa manera, puedo decir que soy hijo de mi padre.


2 comentarios:

  1. Es la primera vez que comento en un blog, así que pido disculpas, a los más experimentados en el tema de estos blogs y les resulte sin sentido lo que pueda escribir.
    Bien, aclarado lo anterior, te digo a ti el propietario de esta publicación, que entiendo como te puedas sentir, no lo he vivido, pero puedo entenderte. Sin embargo, desde mi experiencia siempre he tratado de meterme en los zapatos de la otra persona, para ver la situación desde su perspectiva. Si la historia de tu papá es cierta o no, tal como dices no lo vas a saber, pero esa sensación que sientes estar cayendo en lo mismo va a depender de definir si la vivencia es la misma, si el compartir fue el mismo, si el cariño fue el mismo.
    Las pulgas son insectos muy tercos, necios, sensibles, y cuando son abiertas con algún otro insecto, lo son de verdad y les gusta compartir y ver películas con esos insectos con los q se la llevan bien (Eso en el caso de que los insectos hagan vida social, que en dado caso no lo sabemos).
    Lo importante de todo esto, es que al hacer cualquier gesto con esa pulga, no sientas que es en vano, porque ella puede tener sus razones para estar molesta (ahí es donde uno se mete en los zapatos del otro). Esa pulga con su corta edad, son muchas las cosas que no entiende, son muchas las rabias que la hacen explotar, son muchas emociones juntas, además de las propias de la edad.
    Solo te puedo decir que debes tener "paciencia", así como pudiste haber tenido con otras personas en su momento, no te puedo garantizar que tenga resultados positivos para ti, tampoco lo sabías con otras personas y hoy estás escribiendo, mirando las vida a través de videos, fotos y este blog. No sientas que compras cariño, eso no se compra, y en la historia de tu papá lo viste, al final la prima no hizo lo que él esperaba. Lo que sí puedes hacer, si en verdad quieres que una pulga sienta que lo haces con cariño, es hacerlo con cariño y escribirle aunque no tengas respuesta a veces, sé que es mucho pedir dar cariño si no se recibe de vuelta, pero es lo que toca en estos casos con una pulga pequeña, ya no tan pequeña.
    El ejemplo de la pulga, queda a la imaginación de cada quien, ya nadie inventa historia de insectos, espero tú puedas reinventar.

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    1. Mientras que sean piojitos o pulgas, lo que haga falta. Pero si llegan garrapatas, toca fumigar.

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